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		<title>La Fuente de Barranco</title>
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		<description>Asociaci&#243;n de Vecinos "La Fuente de Barranco".DS Cierzos y Cabreras, 14970-Izn&#225;jar (C&#243;rdoba)."Por la recuperaci&#243;n de un entorno olvidado en el tiempo, por pol&#237;ticos y gestores"</description>
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			<title>El canto de la chicharra</title>
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			<pubDate>Mon, 19 Apr 2010 21:07:47 +0000</pubDate>
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			<description>    El Canto de la Chicharra  (Confesiones desde el silencio&#8230; y la risa)&#160;&#160;  &#160;Soy Ana y soy sorda. Y &#233;ste no es, por tanto, un homenaje an&#243;nimo. Va sobre mi persona, mujer y madre, nacida y criada bajo el sol, bajo el agua y el aire que alimenta nuestros campos.   &#160;  Y no estoy sola. Yo camino de la mano de todas las mujeres del campo andaluz; no oigo sus voces, pero escucho los rumores de sus almas. Yo llevo, a cuestas, los silencios m&#225;s ruidosos del siglo XX. El fr&#237;o, el hambre, la guerra, la enfermedad, la ignorancia y la desgracia secaron mis o&#237;dos. El murmullo de la vida se qued&#243; atrapado en mi cabeza.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Las desgracias, que nunca vienen solas, escoltan mi soledad en las Cabreras, adornando mis d&#237;as de sudor y risas, d&#237;as de silencios rotos por el llanto de mis hijos.  Yo he visto crecer el romero y las esparteras, tapizando de blanco y lila las lomas de los Retamales. He visto pasar el tiempo y tambi&#233;n lo he visto detenerse. He visto la miseria adherida a las paredes de las casas&#8230; Una miseria eterna, quieta, parada, sin querer abandonarnos.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Yo nac&#237; en el seno de una familia pobre, pero m&#225;s que pobre, lo que parec&#237;a es que estaba bajo el signo de una mala estrella; estaba abocada a la desdicha. Al menos, eso es lo que creo. &#201;ramos tres hermanos vivos (uno hab&#237;a nacido muerto) y mi madre esperaba otro, el cuarto.  &#160;  -As&#237; ser&#237;amos dos parejitas, de machos y hembras. Vuestra madre hubiera estado muy orgullosa de vosotros, pero &#161;Qu&#233; le vamos a hacer! La pobre se nos fue.   &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Eran siempre las palabras de mi padre en las ma&#241;anas de invierno, mientras lloraba, d&#225;ndole la vuelta a las migas en la sart&#233;n, junto a la chimenea. Nunca pudo superar la p&#233;rdida de su mujer. Y es que el d&#237;a que mi hermano, el menor, vino a este mundo, a mi madre, la luz de la vida se le apag&#243;, y ya no pudo quedarse con nosotros. Por eso yo no la conoc&#237;. No s&#233; c&#243;mo era mi madre, pero s&#237; s&#233; que era una gran persona.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; A m&#237; me lo contaba mi hermano mayor, aunque a &#233;l no le dejaron verla. Hab&#237;a sido por Noche Vieja, en un a&#241;o de nieves que se tornar&#237;a rojo, de sangre, en el 36. Por Navidad, nuestra madre se hab&#237;a puesto de parto y el ni&#241;o hab&#237;a nacido bien, pero ella no dejaba de sangrar. Entonces viv&#237;amos en la Fuente El Ca&#241;o, en el pueblo Viejo. Mi padre y un vecino bajaron andando a Izn&#225;jar, a buscar al m&#233;dico, pero cuando llegaron no pudieron hacer nada. Ya la vida se le hab&#237;a escapado.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; He intentado criar a mis hijos como me criaron a m&#237;, queri&#233;ndolos, sin esperar su respuesta. Siempre les he hablado y les he dicho las cosas una y mil veces, con la duda de si me hab&#237;an o&#237;do, y se lo sigo repitiendo, hasta que me hagan caso. Ellos han crecido como hijos del silencio, sin poder decirme lo que pensaban, aislados, solos y callados, en lo alto de las Cabreras. Con una madre sorda, que no hablaba con los desconocidos, porque no los entend&#237;a o porque desconfiaba de sus intenciones. Ellos arrastran mis dudas y mis silencios, ellos se reparten mis angustias y mis miedos. Ellos llevan el olor de la albahaca y de los jaramagos en sus bolsillos, llevan en sus ojos el color de la tierra y en sus labios, la luz de la sonrisa.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Yo me refugio en sus besos y en sus caricias; en el olor de sus cuerpos, que han ido creciendo con el tiempo. Yo me refugio en sus llegadas y en sus despedidas. Los tres han tenido que emigrar, para buscarse la vida, lejos de la tierra que les vio nacer. Pero vuelven, ellos siempre vuelven.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Te haces vieja y las sombras del silencio emergen, de la tinaja del tiempo, hiri&#233;ndote en tu soledad. Empieza a no quedarte gente con la que contar: tus compa&#241;eros de viaje han muerto o est&#225;n peor que t&#250; y la vida se te empieza a poner cuesta arriba&#8230; Casi como cuando era chica; solo que ahora ya no espero nada. S&#243;lo espero la visita de mis hijos o mis nietos, la espero y la temo. Porque no s&#233; qu&#233; es peor, si la espera y las ganas de verlos, o despedirlos cuando se van.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Yo no s&#233; llorar; la vida me sec&#243; las l&#225;grimas. Pero me duele aqu&#237; dentro, en el estern&#243;n. Por eso s&#233; cuando me importan las cosas, por una angustia que no me deja llorar ni tampoco respirar.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Me cas&#233; tarde, quiz&#225;s porque a los j&#243;venes de mi edad les diera reparo echarse una novia sorda. Me fui a vivir, con el que ser&#237;a mi marido, una espl&#233;ndida noche de luna en Noviembre. Me hab&#237;a puesto de acuerdo con &#233;l y me escap&#233; de mi casa&#8230; Quiz&#225;s haya sido &#233;ste mi &#250;nico viaje hacia los desconocido; aunque yo s&#237; sab&#237;a lo que quer&#237;a.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Creo en la Virgen de la Piedad, porque creer me da fuerzas para seguir y porque a ella le puedo hablar desde dentro. Durante toda mi vida he venido andando, descalza, p&#225; alumbrarle. Ahora ya no puedo; ahora enciendo mi vela en las Cabreras, p&#225; que vea el camino en su recorrido. Pero yo le sigo hablando, desde mi silencio, porque no necesito saber lo que me responde.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Cuando pienso en mis primeros a&#241;os, siempre me veo andando, detr&#225;s de mi padre. &#201;l iba con la cabeza agachada, mirando al suelo, como si fuera enterrando lamentos&#8230; A nosotros nos cri&#243; mi padre; por lo menos durante los primeros a&#241;os. Despu&#233;s se junt&#243; con la Chacha, una mujer soltera y algo m&#225;s joven que &#233;l; pero no tuvieron hijos. Ella, nuestra madrastra, nos educ&#243; como hombres y mujeres: nos ense&#241;&#243; a llevar una casa y a salir al frente de nuestras responsabilidades. Pero no pod&#237;a darnos cari&#241;o, porque no lo sent&#237;a. El amor, la ternura con la que los padres deben tratar a los hijos, nos la dio nuestro padre. &#201;l nos ense&#241;&#243;, con el ejemplo, que en la vida, a veces tienes que quitarte un bocado tuyo, para d&#225;rselo al que tienes al lado. Al principio, &#233;l se iba a trabajar al campo y nosotros nos qued&#225;bamos en la casa solos, hasta que pudimos andar y acompa&#241;arlo.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; No s&#233; cu&#225;ndo nac&#237;, me apuntaron en el registro como melliza de mi hermana, que es dos a&#241;os menor. Y tampoco s&#233; si a ella la pusieron en la fecha en que naci&#243; o cuando pudieron ir al pueblo. La gente dice que yo nac&#237; por julio, porque mi madre estaba abaleando en la era de los Coloreales, cuando se puso de parto. Por eso, en el mes de julio digo que cumplo a&#241;os.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; La gente piensa que soy tontilla. Pero no es as&#237;, que sea sorda no quiere decir que sea tonta. Aprend&#237; las cuatro reglas y a leer y a escribir mirando, sin ir al colegio, cuando casi nadie sab&#237;a leer. Pero claro que, entonces, yo no era sorda.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; La sordera me vino despu&#233;s, por las calenturas del tifus. La fiebre se me meti&#243; en la cabeza, sec&#225;ndome los o&#237;dos y dej&#225;ndome sin pelo. El m&#233;dico pens&#243; que no sobrevivir&#237;a, pero aqu&#237; estoy. Lo peor de haber vivido antes es que entonces nadie te dec&#237;a nada. A m&#237; me da rabia saber hoy cosas que antes ignoraba; simplemente porque nadie te las dec&#237;a. Bueno y si las dec&#237;a, a lo mejor era yo, que no me enteraba.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Yo aprend&#237; a bordar viendo las cosas que ya estaban echas, &#8220;sacando yo misma la muestra&#8221;. Tambi&#233;n hac&#237;a obra con m&#237; padre, y arregl&#225;bamos cosas con esparto, pleita o lona. Hac&#237;amos sillas con los palos m&#225;s derechos de la tala y las forr&#225;bamos con enea o pita (entonces hab&#237;a piteros en la Sierra); ech&#225;bamos astiles a los aperos y remend&#225;bamos serones o aparejos.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Me hubiese gustado nacer en estos tiempos, porque hay muchas cosas para aprender y a m&#237; me gusta seguir aprendiendo. Mi padre no sab&#237;a estar parado, y yo tampoco. Cuando llegu&#233; al Algarrobo me toc&#243; hacer de peluquera para el vecindario y tambi&#233;n era yo la que pon&#237;a las inyecciones; la gente no se atrev&#237;a, pero yo s&#237;, yo le met&#237;a mano a todo.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; La vida en el campo, durante mucho tiempo, ha sido miserable. &#218;ltimamente ha habido unos a&#241;os mejores (por algunas comodidades) pero otra vez empieza a torcerse. Entonces no ten&#237;amos de nada y ahora empezamos a perder lo poquito que hab&#237;amos conseguido. Las gentes no aprenden a conservar y a mirar por lo que se tiene. En la vida hay que empezar a partir de algo, no destrozando lo que hay y queriendo partir de cero.   &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Nuestra vida ha sido siempre trabajar y comer. Bueno y dormir, cuando pod&#237;as; porque a veces, ni eso. Durante unos a&#241;os, los primeros de casada, mi marido emigr&#243; a los Pirineos y yo me qued&#233; sola en el campo. Primero con un ni&#241;o, despu&#233;s con dos y, la &#250;ltima vez, ya con los tres. Hab&#237;a que hacerse cargo de los animales, de la siega, de la era&#8230; En &#233;pocas como aquella es cuando se pone a prueba a las personas. Y a sus vecinos; sola o solo no eres nadie, te hacen falta los vecinos, la gente que te rodea. A m&#237; me han ayudado siempre, a pesar de que yo no me f&#237;e de los otros.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Cuando vives aislado, lejos de la civilizaci&#243;n, la familia cobra una especial importancia: es lo que da sentido a tu vida cada madrugada. Es lo que te da fuerzas para levantarte y orde&#241;ar las cabras o encender la candela, si es invierno. Yo no entiendo los problemas que hoy en d&#237;a parecen tener los hombres y mujeres. Hemos nacido para vivir juntos, para entendernos y para aguantarnos los unos a las otras y viceversa. El campo es duro, pero te hace sabio y prudente; aqu&#237; el que no trabaja no come y cada uno tiene su trabajo.&#160; Lo mejor es que cado uno sepa lo que tiene que hacer; el trabajo no entiende de g&#233;nero. En la vida hay que echarse obligaciones y llevarlas a cabo. No podemos pretender que otra persona haga lo que yo no quiero hacer.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Los tiempos de modernidad han sido injustos con el hombre y la mujer andaluces: han supuesto que todos &#233;ramos terratenientes y nos han dejado de la mano de Dios. El pueblo que se olvida de su agricultura, y de la tierra, es un pueblo sin futuro, perdido, expuesto al capricho de los vientos, de las modas y de las tendencias. Nosotros hemos llevado una forma de vida muy pobre, con mucha escasez, pero digna y orgullosa. No le debemos nada a nadie, aunque tengamos que dar las gracias a todo el que nos rodea.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Algunos y algunas estamos vivos porque ten&#237;amos d&#237;as en los que vivir. La vida te va seleccionando, como si quisiera que s&#243;lo qued&#225;semos unos pocos. Estar vivo ya es, en s&#237;, un motivo de alegr&#237;a. Nosotros nos hemos criado en &#8220;el culo del mundo&#8221;; donde nadie iba par saber c&#243;mo est&#225;bamos. Pero en lugar de quejarnos, hemos transformado la tierra y hemos criado a nuestros hijos. La tierra te condena y te salva al mismo tiempo, porque si la trabajas te da de comer. Hoy en d&#237;a parece que el &#233;xito es vivir sin trabajar. No lo entiendo. Si no trabajamos, &#191;para qu&#233; estamos en esta vida?  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Casi toda la vida he tenido que juntar las noches con los d&#237;as, necesarios e insuficientes: lavando en la fuente, bajo el sol del verano, cosiendo de noche, bajo la luz del candil. En los &#250;ltimos a&#241;os se nos sec&#243; la fuente -como a m&#237; el o&#237;do- y entonces la vida fue a peor. Ya no hab&#237;a tiempo para el descanso, en la madrugada y al medio d&#237;a, hab&#237;a que salir a buscar agua&#8230; La vida no es f&#225;cil, pero hay que querer vivir.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Me ha gustado que mis hijos hayan sido capaces de labrarse un futuro, por s&#237; mismos. En la vida, al menos como yo la he conocido, el dinero s&#243;lo es necesario cuando te hace falta; en las dem&#225;s ocasiones no sirve para nada y puede que hasta te estorbe. Lo importante de las personas (y creo que mis hijos lo tienen) es que tengan sentimientos nobles y que se respeten a s&#237; mismos. As&#237; podr&#225;n vivir con honestidad y la conciencia tranquila, que ya es bastante.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; En mi cabeza reposa el canto de las chicharras. Siempre las oigo y siempre las tengo dentro; unas veces de fondo, a lo lejos, otras como si estuviesen posadas en mi cabeza.  -Es un ruido que tu cerebro atrap&#243; en la infancia, antes de perder el o&#237;do.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Es lo que dice mi hijo mayor, pero yo no lo s&#233;. Para m&#237; es una condena: soy sorda y sin embargo, tengo que escuchar, eternamente, el canto de las chicharras.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Hace algunos a&#241;os que llevo un aud&#237;fono, pero los chasquidos me marean. Puedo escuchar a uno, si no grita, pero para la calle y la multitud no sirve. As&#237; que en los caminos, lo apago para no caerme.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Yo nunca he viajado, quiz&#225;s porque no pod&#237;a preguntar por el camino que deb&#237;a seguir. Mis caminos son los de las laderas y los del r&#237;o, los de los olivos y los de las cabras. Mis caminos son aquellos que no hacen preguntas, porque van desde la haza a la casa. Mis caminos, como el paseo de los perros, me llevan a donde siempre puedo volver. No s&#233; andar hacia lo desconocido, quiz&#225;s porque piense que es malo, quiz&#225;s porque no s&#233; lo que cuentan de &#233;l.  &#160;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Si un d&#237;a me cruzo, contigo, por los caminos y al hablarme t&#250;, yo te sonr&#237;o, no pienses mal. Es que no te he o&#237;do, pero mi saludo y mi bendici&#243;n&#8230; van contigo.    &#160;  Juan G&#225;mez         &#160;  </description>
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Y &eacute;ste no es, por tanto, un homenaje an&oacute;nimo. Va sobre mi persona, mujer y madre, nacida y criada bajo el sol, bajo el agua y el aire que alimenta nuestros campos. </p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal">Y no estoy sola. Yo camino de la mano de todas las mujeres del campo andaluz; no oigo sus voces, pero escucho los rumores de sus almas. Yo llevo, a cuestas, los silencios m&aacute;s ruidosos del siglo XX. El fr&iacute;o, el hambre, la guerra, la enfermedad, la ignorancia y la desgracia secaron mis o&iacute;dos. El murmullo de la vida se qued&oacute; atrapado en mi cabeza.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Las desgracias, que nunca vienen solas, escoltan mi soledad en las Cabreras, adornando mis d&iacute;as de sudor y risas, d&iacute;as de silencios rotos por el llanto de mis hijos.</p>  <p class="MsoNormal">Yo he visto crecer el romero y las esparteras, tapizando de blanco y lila las lomas de los Retamales. He visto pasar el tiempo y tambi&eacute;n lo he visto detenerse. He visto la miseria adherida a las paredes de las casas&hellip; Una miseria eterna, quieta, parada, sin querer abandonarnos.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Yo nac&iacute; en el seno de una familia pobre, pero m&aacute;s que pobre, lo que parec&iacute;a es que estaba bajo el signo de una mala estrella; estaba abocada a la desdicha. Al menos, eso es lo que creo. &Eacute;ramos tres hermanos vivos (uno hab&iacute;a nacido muerto) y mi madre esperaba otro, el cuarto.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal">-As&iacute; ser&iacute;amos dos parejitas, de machos y hembras. Vuestra madre hubiera estado muy orgullosa de vosotros, pero &iexcl;Qu&eacute; le vamos a hacer! La pobre se nos fue. </p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Eran siempre las palabras de mi padre en las ma&ntilde;anas de invierno, mientras lloraba, d&aacute;ndole la vuelta a las migas en la sart&eacute;n, junto a la chimenea. Nunca pudo superar la p&eacute;rdida de su mujer. Y es que el d&iacute;a que mi hermano, el menor, vino a este mundo, a mi madre, la luz de la vida se le apag&oacute;, y ya no pudo quedarse con nosotros. Por eso yo no la conoc&iacute;. No s&eacute; c&oacute;mo era mi madre, pero s&iacute; s&eacute; que era una gran persona.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>A m&iacute; me lo contaba mi hermano mayor, aunque a &eacute;l no le dejaron verla. Hab&iacute;a sido por Noche Vieja, en un a&ntilde;o de nieves que se tornar&iacute;a rojo, de sangre, en el 36. Por Navidad, nuestra madre se hab&iacute;a puesto de parto y el ni&ntilde;o hab&iacute;a nacido bien, pero ella no dejaba de sangrar. Entonces viv&iacute;amos en la Fuente El Ca&ntilde;o, en el pueblo Viejo. Mi padre y un vecino bajaron andando a Izn&aacute;jar, a buscar al m&eacute;dico, pero cuando llegaron no pudieron hacer nada. Ya la vida se le hab&iacute;a escapado.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>He intentado criar a mis hijos como me criaron a m&iacute;, queri&eacute;ndolos, sin esperar su respuesta. Siempre les he hablado y les he dicho las cosas una y mil veces, con la duda de si me hab&iacute;an o&iacute;do, y se lo sigo repitiendo, hasta que me hagan caso. Ellos han crecido como hijos del silencio, sin poder decirme lo que pensaban, aislados, solos y callados, en lo alto de las Cabreras. Con una madre sorda, que no hablaba con los desconocidos, porque no los entend&iacute;a o porque desconfiaba de sus intenciones. Ellos arrastran mis dudas y mis silencios, ellos se reparten mis angustias y mis miedos. Ellos llevan el olor de la albahaca y de los jaramagos en sus bolsillos, llevan en sus ojos el color de la tierra y en sus labios, la luz de la sonrisa.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Yo me refugio en sus besos y en sus caricias; en el olor de sus cuerpos, que han ido creciendo con el tiempo. Yo me refugio en sus llegadas y en sus despedidas. Los tres han tenido que emigrar, para buscarse la vida, lejos de la tierra que les vio nacer. Pero vuelven, ellos siempre vuelven.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Te haces vieja y las sombras del silencio emergen, de la tinaja del tiempo, hiri&eacute;ndote en tu soledad. Empieza a no quedarte gente con la que contar: tus compa&ntilde;eros de viaje han muerto o est&aacute;n peor que t&uacute; y la vida se te empieza a poner cuesta arriba&hellip; Casi como cuando era chica; solo que ahora ya no espero nada. S&oacute;lo espero la visita de mis hijos o mis nietos, la espero y la temo. Porque no s&eacute; qu&eacute; es peor, si la espera y las ganas de verlos, o despedirlos cuando se van.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Yo no s&eacute; llorar; la vida me sec&oacute; las l&aacute;grimas. Pero me duele aqu&iacute; dentro, en el estern&oacute;n. Por eso s&eacute; cuando me importan las cosas, por una angustia que no me deja llorar ni tampoco respirar.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Me cas&eacute; tarde, quiz&aacute;s porque a los j&oacute;venes de mi edad les diera reparo echarse una novia sorda. Me fui a vivir, con el que ser&iacute;a mi marido, una espl&eacute;ndida noche de luna en Noviembre. Me hab&iacute;a puesto de acuerdo con &eacute;l y me escap&eacute; de mi casa&hellip; Quiz&aacute;s haya sido &eacute;ste mi &uacute;nico viaje hacia los desconocido; aunque yo s&iacute; sab&iacute;a lo que quer&iacute;a.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Creo en la Virgen de la Piedad, porque creer me da fuerzas para seguir y porque a ella le puedo hablar desde dentro. Durante toda mi vida he venido andando, descalza, p&aacute; alumbrarle. Ahora ya no puedo; ahora enciendo mi vela en las Cabreras, p&aacute; que vea el camino en su recorrido. Pero yo le sigo hablando, desde mi silencio, porque no necesito saber lo que me responde.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Cuando pienso en mis primeros a&ntilde;os, siempre me veo andando, detr&aacute;s de mi padre. &Eacute;l iba con la cabeza agachada, mirando al suelo, como si fuera enterrando lamentos&hellip; A nosotros nos cri&oacute; mi padre; por lo menos durante los primeros a&ntilde;os. Despu&eacute;s se junt&oacute; con la Chacha, una mujer soltera y algo m&aacute;s joven que &eacute;l; pero no tuvieron hijos. Ella, nuestra madrastra, nos educ&oacute; como hombres y mujeres: nos ense&ntilde;&oacute; a llevar una casa y a salir al frente de nuestras responsabilidades. Pero no pod&iacute;a darnos cari&ntilde;o, porque no lo sent&iacute;a. El amor, la ternura con la que los padres deben tratar a los hijos, nos la dio nuestro padre. &Eacute;l nos ense&ntilde;&oacute;, con el ejemplo, que en la vida, a veces tienes que quitarte un bocado tuyo, para d&aacute;rselo al que tienes al lado. Al principio, &eacute;l se iba a trabajar al campo y nosotros nos qued&aacute;bamos en la casa solos, hasta que pudimos andar y acompa&ntilde;arlo.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>No s&eacute; cu&aacute;ndo nac&iacute;, me apuntaron en el registro como melliza de mi hermana, que es dos a&ntilde;os menor. Y tampoco s&eacute; si a ella la pusieron en la fecha en que naci&oacute; o cuando pudieron ir al pueblo. La gente dice que yo nac&iacute; por julio, porque mi madre estaba abaleando en la era de los Coloreales, cuando se puso de parto. Por eso, en el mes de julio digo que cumplo a&ntilde;os.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>La gente piensa que soy tontilla. Pero no es as&iacute;, que sea sorda no quiere decir que sea tonta. Aprend&iacute; las cuatro reglas y a leer y a escribir mirando, sin ir al colegio, cuando casi nadie sab&iacute;a leer. Pero claro que, entonces, yo no era sorda.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>La sordera me vino despu&eacute;s, por las calenturas del tifus. La fiebre se me meti&oacute; en la cabeza, sec&aacute;ndome los o&iacute;dos y dej&aacute;ndome sin pelo. El m&eacute;dico pens&oacute; que no sobrevivir&iacute;a, pero aqu&iacute; estoy. Lo peor de haber vivido antes es que entonces nadie te dec&iacute;a nada. A m&iacute; me da rabia saber hoy cosas que antes ignoraba; simplemente porque nadie te las dec&iacute;a. Bueno y si las dec&iacute;a, a lo mejor era yo, que no me enteraba.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Yo aprend&iacute; a bordar viendo las cosas que ya estaban echas, &ldquo;sacando yo misma la muestra&rdquo;. Tambi&eacute;n hac&iacute;a obra con m&iacute; padre, y arregl&aacute;bamos cosas con esparto, pleita o lona. Hac&iacute;amos sillas con los palos m&aacute;s derechos de la tala y las forr&aacute;bamos con enea o pita (entonces hab&iacute;a piteros en la Sierra); ech&aacute;bamos astiles a los aperos y remend&aacute;bamos serones o aparejos.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Me hubiese gustado nacer en estos tiempos, porque hay muchas cosas para aprender y a m&iacute; me gusta seguir aprendiendo. Mi padre no sab&iacute;a estar parado, y yo tampoco. Cuando llegu&eacute; al Algarrobo me toc&oacute; hacer de peluquera para el vecindario y tambi&eacute;n era yo la que pon&iacute;a las inyecciones; la gente no se atrev&iacute;a, pero yo s&iacute;, yo le met&iacute;a mano a todo.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>La vida en el campo, durante mucho tiempo, ha sido miserable. &Uacute;ltimamente ha habido unos a&ntilde;os mejores (por algunas comodidades) pero otra vez empieza a torcerse. Entonces no ten&iacute;amos de nada y ahora empezamos a perder lo poquito que hab&iacute;amos conseguido. Las gentes no aprenden a conservar y a mirar por lo que se tiene. En la vida hay que empezar a partir de algo, no destrozando lo que hay y queriendo partir de cero. </p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Nuestra vida ha sido siempre trabajar y comer. Bueno y dormir, cuando pod&iacute;as; porque a veces, ni eso. Durante unos a&ntilde;os, los primeros de casada, mi marido emigr&oacute; a los Pirineos y yo me qued&eacute; sola en el campo. Primero con un ni&ntilde;o, despu&eacute;s con dos y, la &uacute;ltima vez, ya con los tres. Hab&iacute;a que hacerse cargo de los animales, de la siega, de la era&hellip; En &eacute;pocas como aquella es cuando se pone a prueba a las personas. Y a sus vecinos; sola o solo no eres nadie, te hacen falta los vecinos, la gente que te rodea. A m&iacute; me han ayudado siempre, a pesar de que yo no me f&iacute;e de los otros.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Cuando vives aislado, lejos de la civilizaci&oacute;n, la familia cobra una especial importancia: es lo que da sentido a tu vida cada madrugada. Es lo que te da fuerzas para levantarte y orde&ntilde;ar las cabras o encender la candela, si es invierno. Yo no entiendo los problemas que hoy en d&iacute;a parecen tener los hombres y mujeres. Hemos nacido para vivir juntos, para entendernos y para aguantarnos los unos a las otras y viceversa. El campo es duro, pero te hace sabio y prudente; aqu&iacute; el que no trabaja no come y cada uno tiene su trabajo.<span>&nbsp; </span>Lo mejor es que cado uno sepa lo que tiene que hacer; el trabajo no entiende de g&eacute;nero. En la vida hay que echarse obligaciones y llevarlas a cabo. No podemos pretender que otra persona haga lo que yo no quiero hacer.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Los tiempos de modernidad han sido injustos con el hombre y la mujer andaluces: han supuesto que todos &eacute;ramos terratenientes y nos han dejado de la mano de Dios. El pueblo que se olvida de su agricultura, y de la tierra, es un pueblo sin futuro, perdido, expuesto al capricho de los vientos, de las modas y de las tendencias. Nosotros hemos llevado una forma de vida muy pobre, con mucha escasez, pero digna y orgullosa. No le debemos nada a nadie, aunque tengamos que dar las gracias a todo el que nos rodea.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Algunos y algunas estamos vivos porque ten&iacute;amos d&iacute;as en los que vivir. La vida te va seleccionando, como si quisiera que s&oacute;lo qued&aacute;semos unos pocos. Estar vivo ya es, en s&iacute;, un motivo de alegr&iacute;a. Nosotros nos hemos criado en &ldquo;el culo del mundo&rdquo;; donde nadie iba par saber c&oacute;mo est&aacute;bamos. Pero en lugar de quejarnos, hemos transformado la tierra y hemos criado a nuestros hijos. La tierra te condena y te salva al mismo tiempo, porque si la trabajas te da de comer. Hoy en d&iacute;a parece que el &eacute;xito es vivir sin trabajar. No lo entiendo. Si no trabajamos, &iquest;para qu&eacute; estamos en esta vida?</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Casi toda la vida he tenido que juntar las noches con los d&iacute;as, necesarios e insuficientes: lavando en la fuente, bajo el sol del verano, cosiendo de noche, bajo la luz del candil. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se nos sec&oacute; la fuente -como a m&iacute; el o&iacute;do- y entonces la vida fue a peor. Ya no hab&iacute;a tiempo para el descanso, en la madrugada y al medio d&iacute;a, hab&iacute;a que salir a buscar agua&hellip; La vida no es f&aacute;cil, pero hay que querer vivir.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Me ha gustado que mis hijos hayan sido capaces de labrarse un futuro, por s&iacute; mismos. En la vida, al menos como yo la he conocido, el dinero s&oacute;lo es necesario cuando te hace falta; en las dem&aacute;s ocasiones no sirve para nada y puede que hasta te estorbe. Lo importante de las personas (y creo que mis hijos lo tienen) es que tengan sentimientos nobles y que se respeten a s&iacute; mismos. As&iacute; podr&aacute;n vivir con honestidad y la conciencia tranquila, que ya es bastante.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>En mi cabeza reposa el canto de las chicharras. Siempre las oigo y siempre las tengo dentro; unas veces de fondo, a lo lejos, otras como si estuviesen posadas en mi cabeza.</p>  <p class="MsoNormal">-Es un ruido que tu cerebro atrap&oacute; en la infancia, antes de perder el o&iacute;do.</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Es lo que dice mi hijo mayor, pero yo no lo s&eacute;. Para m&iacute; es una condena: soy sorda y sin embargo, tengo que escuchar, eternamente, el canto de las chicharras.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Hace algunos a&ntilde;os que llevo un aud&iacute;fono, pero los chasquidos me marean. Puedo escuchar a uno, si no grita, pero para la calle y la multitud no sirve. As&iacute; que en los caminos, lo apago para no caerme.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Yo nunca he viajado, quiz&aacute;s porque no pod&iacute;a preguntar por el camino que deb&iacute;a seguir. Mis caminos son los de las laderas y los del r&iacute;o, los de los olivos y los de las cabras. Mis caminos son aquellos que no hacen preguntas, porque van desde la haza a la casa. Mis caminos, como el paseo de los perros, me llevan a donde siempre puedo volver. No s&eacute; andar hacia lo desconocido, quiz&aacute;s porque piense que es malo, quiz&aacute;s porque no s&eacute; lo que cuentan de &eacute;l.</p>  <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Si un d&iacute;a me cruzo, contigo, por los caminos y al hablarme t&uacute;, yo te sonr&iacute;o, no pienses mal. Es que no te he o&iacute;do, pero mi saludo y mi bendici&oacute;n&hellip; van contigo.</p>    <p class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p class="MsoNormal">Juan G&aacute;mez</p>  <div>  <table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0" align="left">  <tbody><tr>   <td align="left" valign="top" style="padding: 0cm">&nbsp;</td></tr></tbody></table></div><p style="text-align: right" class="MsoNormal" align="right"><span style="font-size: 14pt"><br /></span></p>  ]]></content:encoded>
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			<title>La LOUA, los ayuntamientos y el pobre campesino andaluz</title>
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			<pubDate>Sat, 04 Apr 2009 14:29:55 +0000</pubDate>
						<category domain="main">General</category>			<guid isPermaLink="false">61453@http://www.cuadernosciudadanos.net</guid>
			<description>    La LOUA, los ayuntamientos y el pobre campesino andaluz.  &#160;            T          odo empez&#243; en la segunda mitad, casi a finales del siglo XX. Primero, fue un &#233;xodo de las zonas rurales, motivado por las &#237;nfimas condiciones de vida y la gran penuria econ&#243;mica, tradicional, del campo andaluz. Multitud de campesinos y campesinas, labriegos en su mayor&#237;a, jornaleros y peque&#241;os agricultores y ganaderos, abandonan las pr&#225;cticas de subsistencia y se trasladan a la ciudad, emple&#225;ndose en otros sectores econ&#243;micos: hosteler&#237;a, construcci&#243;n, transportes o servicios p&#250;blicos. Atr&#225;s quedaron, en semiabandono, sus verdes colinas y su blanca casa; las tierras que araba en el oto&#241;o y escardaba en primavera, las paredes que encalaba en el verano.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Despu&#233;s vendr&#237;an el capricho inmobiliario y el snobismo de las clases pudientes, sembrando los campos andaluces de macro complejos tur&#237;sticos e instalaciones varias, de urbanizaciones, de chal&#233;s y otras infraestructuras; todo ello al amparo del boom de la construcci&#243;n y del turismo de ocio y disfrute. Todo era v&#225;lido, para pol&#237;ticos y gobernantes, con tal de generar ingresos y ganancias.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; En el primer caso, el campesino originario tuvo que abandonar su h&#225;bitat para poder sobrevivir; en el segundo, se tiene que quedar a contemplar c&#243;mo otros disfrutaban lo que &#233;l y sus ancestros hab&#237;an construido y no hab&#237;an podido transformar.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Durante este tiempo, la situaci&#243;n econ&#243;mica y administrativa lo permite todo, hasta los &#225;vidos compradores, nacionales y extranjeros, de casas en ruinas (bastaba con una vieja escritura, lo dem&#225;s era cosa de certificados y solicitudes al registro, que ya se legalizar&#237;an las propiedades). Muchos campesinos, acuciados por la edad y la soledad venden, pero aquellos j&#243;venes que emigraron, NO. &#8220;Por si alg&#250;n d&#237;a te hiciera falta (seg&#250;n las palabras de su viejos padres, ya fallecidos), porque aqu&#237; nos hemos criado nosotros, y tus abuelos y los m&#237;os. Un par de fanegas es poca tierra, pero labr&#225;ndola d&#225; para comer&#8221; (1 fanega = 5000-6000 m cuadrados).  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Pero atr&#225;s quedaba su peque&#241;a parcela dividida en recintos; &#233;l viv&#237;a ajeno a todo, teniendo que acudir al puesto de trabajo todos los d&#237;as, engullido por la vor&#225;gine consumista del siglo XXI: ganar lo bastante para poder pagar; no para invertir o ahorrar. Pero todo en esta vida termina y un buen d&#237;a, su trabajo y el modo de vida, que le hab&#237;an vendido desde la modernidad, se le viene abajo.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Entonces repara en la casa donde se cri&#243;: aquella casita hoy desconchada, de piedras, de ca&#241;as y de barro, la que no quiso vender. All&#237; est&#225;n los olivos, el peque&#241;o huerto sin agua y los viejos corrales de las cabras y los gallineros&#8230; &#191;Podr&#237;a retomar su vida? A lo mejor s&#237;, pero quiz&#225;s no.  -&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; En primer lugar, no tiene electricidad. La energ&#237;a fotovoltaica (solar), si intenta ponerla &#233;l/ella solo/a, es inaccesible por sus propios medios. Deber&#225; tra&#233;rsela de la red de abastecimiento convencional y para ello, tendr&#225; que juntarse con varios vecinos, pues s&#243;lo as&#237; es posible. Por la zona, tradicionalmente olvidada no pasa l&#237;nea de Alta Tensi&#243;n (transporte), por lo que deber&#225;n ellos acometer proyecto, ya que es necesario un transformador del que parte la l&#237;nea de Baja Tensi&#243;n (consumo). Es aqu&#237; donde interviene Medio Ambiente y la LOUA, tan calladitos durante a&#241;os, quiz&#225;s porque conven&#237;a dejar hacer. Resulta que la construcci&#243;n de una l&#237;nea AT es una actuaci&#243;n en suelo No Urbanizable y requiere una gran cantidad de especificaciones, entre ellas, la redacci&#243;n de un Plan de Actuaci&#243;n Especial, que conlleva una fiscalidad exagerada, adem&#225;s de otros tr&#225;mites. Resulta ahora que la LOUA se ha creado cuando ya el da&#241;o en las zonas rurales est&#225; hecho; ahora, el pobre campesino, ajeno a los vaivenes inmobiliarios, no puede llevar la electricidad a su antigua casa. Entre otras cosas, am&#233;n de los rocambolescos tr&#225;mites administrativos que desconoce, porque no tiene dinero.  -&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; En segundo lugar, y es aqu&#237; donde entran en liza el ayuntamiento, debe obtener licencia municipal. Ahora le toca a los ayuntamientos: durante d&#233;cadas se han olvidado del vecindario (evidentemente se han olvidado de los vecinos, no de cobrar el IBI); sin embargo, ante la posibilidad de recaudar impuestos por otorgar licencia (11% por ley si no se ha regulado nada al respecto), los ayuntamiento abrir&#225;n los ojos y las exhaustas arcas, queriendo exprimir al campesino, en lugar de ayudarle. Los ayuntamientos, endiosados al calor del dinero, se han vuelto insensibles: no han hecho carriles, no han puesto agua, no hay tel&#233;fono, no ha habido transporte escolar, no han hecho NADA, pero ahora s&#237; pretenden cobrar.  -&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Y en tercer lugar, pues no queda aqu&#237; la cosa, es de suponer que cumple los requisitos: vivienda con m&#225;s de 50 a&#241;os de antig&#252;edad y vinculada a la explotaci&#243;n agr&#237;cola, garantizar que no se produzcan nuevos asentamientos&#8230; dicha certificaci&#243;n deber&#225; realizarla un t&#233;cnico. M&#225;s gastos.  -&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; A todo esto, la l&#237;nea hay que entreg&#225;rsela a sevillana-Endesa&#8230;  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160; &#191;Son estos los objetivos del Desarrollo Rural Andaluz? &#191;Pretend&#237;a la LOUA aplastar a los campesinos andaluces o frenar el boom inmobiliario? &#191;D&#243;nde est&#225;n los servicios municipales b&#225;sicos? &#191;Podr&#225; el pobre campesino criar cabras o llevar sus hijos a la escuela? &#191;Podr&#225; vivir, el pobre campesino, en este mundo?  &#160;  Juan G&#225;mez Cobo  AVV &#8220;La Fuente de Barranco&#8221;.  </description>
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Primero, fue un &eacute;xodo de las zonas rurales, motivado por las &iacute;nfimas condiciones de vida y la gran penuria econ&oacute;mica, tradicional, del campo andaluz. Multitud de campesinos y campesinas, labriegos en su mayor&iacute;a, jornaleros y peque&ntilde;os agricultores y ganaderos, abandonan las pr&aacute;cticas de subsistencia y se trasladan a la ciudad, emple&aacute;ndose en otros sectores econ&oacute;micos: hosteler&iacute;a, construcci&oacute;n, transportes o servicios p&uacute;blicos. Atr&aacute;s quedaron, en semiabandono, sus verdes colinas y su blanca casa; las tierras que araba en el oto&ntilde;o y escardaba en primavera, las paredes que encalaba en el verano.</p>  <p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Despu&eacute;s vendr&iacute;an el capricho inmobiliario y el snobismo de las clases pudientes, sembrando los campos andaluces de macro complejos tur&iacute;sticos e instalaciones varias, de urbanizaciones, de chal&eacute;s y otras infraestructuras; todo ello al amparo del boom de la construcci&oacute;n y del turismo de ocio y disfrute. Todo era v&aacute;lido, para pol&iacute;ticos y gobernantes, con tal de generar ingresos y ganancias.</p>  <p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>En el primer caso, el campesino originario tuvo que abandonar su h&aacute;bitat para poder sobrevivir; en el segundo, se tiene que quedar a contemplar c&oacute;mo otros disfrutaban lo que &eacute;l y sus ancestros hab&iacute;an construido y no hab&iacute;an podido transformar.</p>  <p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Durante este tiempo, la situaci&oacute;n econ&oacute;mica y administrativa lo permite todo, hasta los &aacute;vidos compradores, nacionales y extranjeros, de casas en ruinas (bastaba con una vieja escritura, lo dem&aacute;s era cosa de certificados y solicitudes al registro, que ya se legalizar&iacute;an las propiedades). Muchos campesinos, acuciados por la edad y la soledad venden, pero aquellos j&oacute;venes que emigraron, NO. <em>&ldquo;Por si alg&uacute;n d&iacute;a te hiciera falta (</em>seg&uacute;n las palabras de su viejos padres, ya fallecidos<em>), porque aqu&iacute; nos hemos criado nosotros, y tus abuelos y los m&iacute;os. Un par de fanegas es poca tierra, pero labr&aacute;ndola d&aacute; para comer&rdquo;</em> (1 fanega = 5000-6000 m cuadrados).</p>  <p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Pero atr&aacute;s quedaba su peque&ntilde;a parcela dividida en recintos; &eacute;l viv&iacute;a ajeno a todo, teniendo que acudir al puesto de trabajo todos los d&iacute;as, engullido por la vor&aacute;gine consumista del siglo XXI: ganar lo bastante para poder pagar; no para invertir o ahorrar. Pero todo en esta vida termina y un buen d&iacute;a, su trabajo y el modo de vida, que le hab&iacute;an vendido desde la modernidad, se le viene abajo.</p>  <p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Entonces repara en la casa donde se cri&oacute;: aquella casita hoy desconchada, de piedras, de ca&ntilde;as y de barro, la que no quiso vender. All&iacute; est&aacute;n los olivos, el peque&ntilde;o huerto sin agua y los viejos corrales de las cabras y los gallineros&hellip; &iquest;Podr&iacute;a retomar su vida? A lo mejor s&iacute;, pero quiz&aacute;s no.</p>  <p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt" class="MsoNormal"><!--[if !supportLists]--><span>-<span style="font-family: 'Times New Roman'; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><!--[endif]-->En primer lugar, no tiene electricidad. La energ&iacute;a fotovoltaica (solar), si intenta ponerla &eacute;l/ella solo/a, es inaccesible por sus propios medios. Deber&aacute; tra&eacute;rsela de la red de abastecimiento convencional y para ello, tendr&aacute; que juntarse con varios vecinos, pues s&oacute;lo as&iacute; es posible. Por la zona, tradicionalmente olvidada no pasa l&iacute;nea de Alta Tensi&oacute;n (transporte), por lo que deber&aacute;n ellos acometer proyecto, ya que es necesario un transformador del que parte la l&iacute;nea de Baja Tensi&oacute;n (consumo). Es aqu&iacute; donde interviene Medio Ambiente y la LOUA, tan calladitos durante a&ntilde;os, quiz&aacute;s porque conven&iacute;a dejar hacer. Resulta que la construcci&oacute;n de una l&iacute;nea AT es una actuaci&oacute;n en suelo No Urbanizable y requiere una gran cantidad de especificaciones, entre ellas, la redacci&oacute;n de un Plan de Actuaci&oacute;n Especial, que conlleva una fiscalidad exagerada, adem&aacute;s de otros tr&aacute;mites. Resulta ahora que la LOUA se ha creado cuando ya el da&ntilde;o en las zonas rurales est&aacute; hecho; ahora, el pobre campesino, ajeno a los vaivenes inmobiliarios, no puede llevar la electricidad a su antigua casa. Entre otras cosas, am&eacute;n de los rocambolescos tr&aacute;mites administrativos que desconoce, porque no tiene dinero.</p>  <p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt" class="MsoNormal"><!--[if !supportLists]--><span>-<span style="font-family: 'Times New Roman'; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><!--[endif]-->En segundo lugar, y es aqu&iacute; donde entran en liza el ayuntamiento, debe obtener licencia municipal. Ahora le toca a los ayuntamientos: durante d&eacute;cadas se han olvidado del vecindario (evidentemente se han olvidado de los vecinos, no de cobrar el IBI); sin embargo, ante la posibilidad de recaudar impuestos por otorgar licencia (11% por ley si no se ha regulado nada al respecto), los ayuntamiento abrir&aacute;n los ojos y las exhaustas arcas, queriendo exprimir al campesino, en lugar de ayudarle. Los ayuntamientos, endiosados al calor del dinero, se han vuelto insensibles: no han hecho carriles, no han puesto agua, no hay tel&eacute;fono, no ha habido transporte escolar, no han hecho NADA, pero ahora s&iacute; pretenden cobrar.</p>  <p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt" class="MsoNormal"><!--[if !supportLists]--><span>-<span style="font-family: 'Times New Roman'; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><!--[endif]-->Y en tercer lugar, pues no queda aqu&iacute; la cosa, es de suponer que cumple los requisitos: vivienda con m&aacute;s de 50 a&ntilde;os de antig&uuml;edad y vinculada a la explotaci&oacute;n agr&iacute;cola, garantizar que no se produzcan nuevos asentamientos&hellip; dicha certificaci&oacute;n deber&aacute; realizarla un t&eacute;cnico. M&aacute;s gastos.</p>  <p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt" class="MsoNormal"><!--[if !supportLists]--><span>-<span style="font-family: 'Times New Roman'; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span><!--[endif]-->A todo esto, la l&iacute;nea hay que entreg&aacute;rsela a sevillana-Endesa&hellip;</p>  <p style="margin-left: 18pt; text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>&iquest;Son estos los objetivos del Desarrollo Rural Andaluz? &iquest;Pretend&iacute;a la LOUA aplastar a los campesinos andaluces o frenar el boom inmobiliario? &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n los servicios municipales b&aacute;sicos? &iquest;Podr&aacute; el pobre campesino criar cabras o llevar sus hijos a la escuela? &iquest;Podr&aacute; vivir, el pobre campesino, en este mundo?</p>  <p style="margin-left: 18pt" class="MsoNormal">&nbsp;</p>  <p style="margin-left: 18pt" class="MsoNormal">Juan G&aacute;mez Cobo</p>  <p style="margin-left: 18pt" class="MsoNormal">AVV &ldquo;La Fuente de Barranco&rdquo;.</p>  ]]></content:encoded>
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			<title>El Gran Enga&#241;o</title>
			<link>http://unblogparacadaciudadano.net/lafuentedebarranco/2008/12/13/el-gran-engano/</link>
			<pubDate>Sat, 13 Dec 2008 19:23:58 +0000</pubDate>
						<category domain="main">General</category>			<guid isPermaLink="false">58104@http://www.cuadernosciudadanos.net</guid>
			<description>    No cabe duda de que la situaci&#243;n social, familiar y personal en los tiempos actuales, es de crisis; de p&#233;rdida o al menos de cuestionamiento, de unos valores que parec&#237;an habernos servido hasta fecha. Esta crisis coyuntural, esta desorientaci&#243;n, se ve agudizada por una percepci&#243;n -y esto es m&#225;s preocupante- de necesidad. Al desmoronamiento empresarial, a la incautaci&#243;n de bienes, a la p&#233;rdida de propiedades, sobreviene la ausencia de recursos, la aparici&#243;n de necesidades no satisfechas y&#8230; el hambre.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Algunos han llegado a decir que el sistema capitalista se nos cae. Pero no es s&#243;lo el sistema capitalista el que se tambalea; amenazan con ca&#233;rsenos todos los sistemas actuales, la mayor&#237;a de ellos montados sobre la actividad econ&#243;mica (enti&#233;ndase mercantil y financiera). &#191;Qu&#233; es lo que falla en las bases que sustentas las distintas sociedades actuales? Una cuesti&#243;n muy clara (no simple), todas persiguen vivir a costa del beneficio obtenido a partir del trabajo de otros. Es normal que, tarde o temprano, entre en crisis.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Es algo as&#237; como si la econom&#237;a, entendida como poder o instrumento, se hubiese instalado en los distintos gobiernos. Bien es sabido que la econom&#237;a, en s&#237;, no es riqueza, sino m&#225;s bien el uso que hacemos de los bienes o producciones. Las sociedades y los estados de finales del siglo XX y comienzos del XXI, han dejado que la econom&#237;a gobierne la tierra (en la casi totalidad de sus partes); y si la econom&#237;a es negociar con la producci&#243;n de otro&#8230; &#191;Qui&#233;n, o quienes, producen en este mundo?  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Si pensamos en una sociedad piramidal (la nuestra, pese a que nuestros gobernantes se empe&#241;an en decir lo contrario, lo es). Las fuerzas productivas no son los empresarios, ni las sociedades mercantiles, ni los t&#233;cnicos, ni sus jefes, ni las empresas creadas a partir de subvenciones cuyo fin &#250;ltimo es realizar un servicio y no una producci&#243;n. Si me apuran, fuerza productiva, en nuestro pa&#237;s, hay muy poca; si exceptuamos aquella que se dedica a la producci&#243;n de materias primas. La sociedad actual, cosmopolita, desraizada y consumista, se ha construido sobre un error: se han olvidado de la agricultura, de la tierra y de la propiedad de la misma.  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Consecuencia de lo anterior, tenemos un sistema social basado en la econom&#237;a y una econom&#237;a que se ha olvidado de la tierra. La clase pol&#237;tica no se ha viciado, como se dice por ah&#237;e; se ha mercantilizado. La tierra no es s&#243;lo el lugar donde vivimos, sino que tambi&#233;n es el ente o cuerpo del que vivimos. &#191;Qu&#233; ocurre entonces? Ocurre que la ingente masa de ciudadan&#237;a an&#243;nima, no sabe hacia d&#243;nde camina y no es consciente de su poder fagocitante, destructivo de bienes y servicios, consumidor de una sustancia llamada tierra, que no da para todos (y no da para todos en el momento en que unos pretenden vivir a costa de otros).  &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Contaba mi abuelo, que era una persona muy reposada y de pensamientos muy simples, que un hermano suyo hab&#237;a construido una casa a la que todos los a&#241;os ten&#237;a que arreglarle el tejado, pues le aparec&#237;an fisuras por las que le entraba agua cuando llov&#237;a. As&#237; un a&#241;o tras otro y todo cuanto ganaba lo empleaba en pagar alba&#241;iles para que le arreglasen el tejado. Sin embargo, el agua segu&#237;a entrando, pues segu&#237;an apareciendo grietas. Un mal a&#241;o, que no hab&#237;a conseguido ahorrar dinero para contratar alba&#241;iles, se lamentaba de su suerte mirando la casa y pensando en lo desgraciado que era, pues aquel invierno se mojar&#237;a y la vigas se podrir&#237;an, temiendo que la casa se cayese&#8230; Entonces record&#243; las advertencias que le hab&#237;an hecho los m&#225;s viejos del lugar, el a&#241;o en que se estaba construyendo la casa: &#8220;No la hagas ah&#237;, que el terreno es movedizo, y aparecen hundideros&#8221;. Y empez&#243; a entender que el problema no era el tejado, sino los cimientos y el terreno sobre el que estaba hecha la casa.   &#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160;&#160; Yo no soy tan sabio como mi abuelo, pero me gustar&#237;a decirle a nuestro gobierno que a ver si intenta arreglar la financiaci&#243;n y la econom&#237;a virtual de las empresas y se olvida de la tierra, de la agricultura, de las f&#225;bricas y de los trabajadores. Evidentemente, el tejado es un problema, pero a lo mejor, querer parchearlo, no es la soluci&#243;n.Ideal. Tribuna. Edici&#243;n impresa (13/12/08)   </description>
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Esta crisis coyuntural, esta desorientaci&oacute;n, se ve agudizada por una percepci&oacute;n -y esto es m&aacute;s preocupante- de necesidad. Al desmoronamiento empresarial, a la incautaci&oacute;n de bienes, a la p&eacute;rdida de propiedades, sobreviene la ausencia de recursos, la aparici&oacute;n de necesidades no satisfechas y&hellip; el hambre.</p>  <p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Algunos han llegado a decir que el sistema capitalista se nos cae. Pero no es s&oacute;lo el sistema capitalista el que se tambalea; amenazan con ca&eacute;rsenos todos los sistemas actuales, la mayor&iacute;a de ellos montados sobre la actividad econ&oacute;mica (enti&eacute;ndase mercantil y financiera). &iquest;Qu&eacute; es lo que falla en las bases que sustentas las distintas sociedades actuales? Una cuesti&oacute;n muy clara (no simple), todas persiguen vivir a costa del beneficio obtenido a partir del trabajo de otros. Es normal que, tarde o temprano, entre en crisis.</p>  <p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Es algo as&iacute; como si la econom&iacute;a, entendida como poder o instrumento, se hubiese instalado en los distintos gobiernos. Bien es sabido que la econom&iacute;a, en s&iacute;, no es riqueza, sino m&aacute;s bien el uso que hacemos de los bienes o producciones. Las sociedades y los estados de finales del siglo XX y comienzos del XXI, han dejado que la econom&iacute;a gobierne la tierra (en la casi totalidad de sus partes); y si la econom&iacute;a es negociar con la producci&oacute;n de otro&hellip; &iquest;Qui&eacute;n, o quienes, producen en este mundo?</p>  <p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Si pensamos en una sociedad piramidal (la nuestra, pese a que nuestros gobernantes se empe&ntilde;an en decir lo contrario, lo es). Las fuerzas productivas no son los empresarios, ni las sociedades mercantiles, ni los t&eacute;cnicos, ni sus jefes, ni las empresas creadas a partir de subvenciones cuyo fin &uacute;ltimo es realizar un servicio y no una producci&oacute;n. Si me apuran, fuerza productiva, en nuestro pa&iacute;s, hay muy poca; si exceptuamos aquella que se dedica a la producci&oacute;n de materias primas. La sociedad actual, cosmopolita, desraizada y consumista, se ha construido sobre un error: se han olvidado de la agricultura, de la tierra y de la propiedad de la misma.</p>  <p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Consecuencia de lo anterior, tenemos un sistema social basado en la econom&iacute;a y una econom&iacute;a que se ha olvidado de la tierra. La clase pol&iacute;tica no se ha viciado, como se dice por ah&iacute;e; <strong>se ha mercantilizado</strong>. La tierra no es s&oacute;lo el lugar donde vivimos, sino que tambi&eacute;n es el ente o cuerpo del que vivimos. &iquest;Qu&eacute; ocurre entonces? Ocurre que la ingente masa de ciudadan&iacute;a an&oacute;nima, no sabe hacia d&oacute;nde camina y no es consciente de su poder fagocitante, destructivo de bienes y servicios, consumidor de una sustancia llamada tierra, que no da para todos (y no da para todos en el momento en que unos pretenden vivir a costa de otros).</p>  <p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Contaba mi abuelo, que era una persona muy reposada y de pensamientos muy simples, que un hermano suyo hab&iacute;a construido una casa a la que todos los a&ntilde;os ten&iacute;a que arreglarle el tejado, pues le aparec&iacute;an fisuras por las que le entraba agua cuando llov&iacute;a. As&iacute; un a&ntilde;o tras otro y todo cuanto ganaba lo empleaba en pagar alba&ntilde;iles para que le arreglasen el tejado. Sin embargo, el agua segu&iacute;a entrando, pues segu&iacute;an apareciendo grietas. Un mal a&ntilde;o, que no hab&iacute;a conseguido ahorrar dinero para contratar alba&ntilde;iles, se lamentaba de su suerte mirando la casa y pensando en lo desgraciado que era, pues aquel invierno se mojar&iacute;a y la vigas se podrir&iacute;an, temiendo que la casa se cayese&hellip; Entonces record&oacute; las advertencias que le hab&iacute;an hecho los m&aacute;s viejos del lugar, el a&ntilde;o en que se estaba construyendo la casa: &ldquo;No la hagas ah&iacute;, que el terreno es movedizo, y aparecen hundideros&rdquo;. Y empez&oacute; a entender que el problema no era el tejado, sino los cimientos y el terreno sobre el que estaba hecha la casa. </p>  <p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Yo no soy tan sabio como mi abuelo, pero me gustar&iacute;a decirle a nuestro gobierno que a ver si intenta arreglar la financiaci&oacute;n y la econom&iacute;a virtual de las empresas y se olvida de la tierra, de la agricultura, de las f&aacute;bricas y de los trabajadores. Evidentemente, el tejado es un problema, pero a lo mejor, querer parchearlo, no es la soluci&oacute;n.</p><p style="text-align: justify" class="MsoNormal">Ideal. Tribuna. Edici&oacute;n impresa (13/12/08) </p>  ]]></content:encoded>
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			<title>El honor de los camperos</title>
			<link>http://unblogparacadaciudadano.net/lafuentedebarranco/2008/06/21/el-honor-de-los-camperos/</link>
			<pubDate>Sat, 21 Jun 2008 20:00:32 +0000</pubDate>
						<category domain="main">General</category>			<guid isPermaLink="false">52649@http://www.cuadernosciudadanos.net</guid>
			<description>El Honor De Los Camperos.Andaluc&#237;a y su campo; el campo de Andaluc&#237;a. Ese campo tan tra&#237;do y tan llevado en el discurso y sin embargo tan olvidado en la pr&#225;ctica pol&#237;tica de nuestros d&#237;as.	La agricultura y la ganader&#237;a, son las actividades humanas que nos da de comer; en un ciclo equilibrado, de producci&#243;n y de consumo. Siempre ha sido as&#237; y lo seguir&#225; siendo. Un concepto econ&#243;mico b&#225;sico, tan b&#225;sico que nuestros pol&#237;ticos parecen haberlo obviado; se trata de la generaci&#243;n de riqueza, de prosperar aumentando nuestra capacidad econ&#243;mica, diversific&#225;ndola.	Un pueblo, una poblaci&#243;n, el ser humano, pueden prescindir de todo o de casi todo, pero del sustento no. &#191;Hay que proteger el campo? Pues s&#237;. La vida nos ense&#241;a que, con lo que nos da de comer no se juega; es m&#225;s, hay que cuidarlo, para que no se acabe &#191;O no?	Es necesario realizar un llamamiento general, al gobierno, a las instituciones, a las autoridades y a las empresas agroalimentarias. Para que tomen conciencia del problema y se dejen de pamplinas sociopol&#237;ticas y mercantiles, que s&#243;lo conducen al empobrecimiento y a la erradicaci&#243;n de los cultivos y de la ganader&#237;a.	El campo, la eterna cenicienta de nuestra econom&#237;a, corre el riesgo de ser ignorado y olvidado. Y ese lujo, aunque estemos en el siglo XXI, todav&#237;a no podemos permit&#237;rnoslo.	Europa nos ha enga&#241;ado, nos ha colocado sus excedentes y encima, nos ha subvencionado hasta pera que no produzcamos. Lo de Europa es por echar las culpas a alguien, porque la verdad es que nos hemos enga&#241;ado nosotros mismos, gasta el punto de cre&#233;rnoslo, bajo la panacea de una macroeconom&#237;a y econom&#237;a global, tan global como in&#250;til. &#191;Alguien me lo puede explicar? En t&#233;rminos sencillos, por favor. En t&#233;rminos, de tengo o no tengo, en macro conceptos no, gracias.	Yo me he criado en el campo. Y les puede asegurar que no hay, un hombre o una mujer de campo, que entienda que se pueda subvencionar (o dar dinero) por no cultivar, por no hacer nada. Y creo que nuestros dirigentes, si alg&#250;n d&#237;a reflexionan, tambi&#233;n lo ver&#225;n as&#237; y se dar&#225;n cuanta, de que los intereses eran otros, espero que no sea demasiado tarde.	Que no se nos olvide, el campo debe y puede tener un buen futuro; para los m&#225;s optimistas, debe ser el mejor de los futuros. Pero hay que dejar bien claro que todos los futuros posibles pasan por la consideraci&#243;n y revalorizaci&#243;n de la actividad campestre y agropecuaria, am&#233;n de la medioambiental.	Tradicionalmente, un sector que permanece poco propenso a los cambios repentinos y alejado de los sobresaltos modales y mercantiles, se consolida d&#237;a a d&#237;a con m&#225;s serenidad y m&#225;s firmeza; con m&#225;s convicci&#243;n de que lo que est&#225;n haciendo, lo hacen bien.	Pero esta opini&#243;n, no pretende quedarse en una cr&#237;tica o lamento. El objetivo es despertar conciencias, buscar y arbitrar soluciones. En Andaluc&#237;a tenemos la tierra, la riqueza; si la dilapidamos, nosotros ser&#237;amos los &#250;nicos responsables. Europa, Espa&#241;a si me apuran, pueden jugar al monopoly, pero nosotros, con el d&#233;ficit tradicional que arrastramos, no estamos para muchas alegr&#237;as.	Modestamente, quisiera apuntar algunas de las l&#237;neas de trabajo. Por si alguien no ha pensado en ellas y ya lo ha hecho, me queda m&#225;s tranquilo.	Construcci&#243;n de infraestructuras y comunicaci&#243;n viales. Modernizaci&#243;n de explotaciones. Ayudas a la movilidad y transporte y a la comercializaci&#243;n.Activaci&#243;n y protecci&#243;n del mercado en origen agr&#237;cola y ganadero.Previsi&#243;n de reservas para el consumo de piensos y pastos. Ampliaci&#243;n de zonas de pastoreo. Intervenci&#243;n y control en las cadenas de distribuci&#243;n: producci&#243;n, venta, consumo. Campa&#241;as de promoci&#243;n de Denominaci&#243;n de Origen. Electrificaci&#243;n de todas las viviendas del campo. Posibilitar captaciones subterr&#225;neas de agua (regulada /controlada) para uso dom&#233;stico, agr&#237;cola y ganadero o en su defecto, conexiones a la redes generales de abastecimiento. Ayudas para mejoras de instalaciones. Financiar estudios tendentes a la mejora de especies.	Las mujeres y hombres del campo andaluz, son lo que son por su trabajo, porque a ellos y a ellas, nadie les ha regalado nada; se lo han ganado con su esfuerzo. Y eso, en la sociedad actual, no todo el mundo puede decirlo.	En la actualidad, los distintos gobiernos est&#225;n demostrando ser osados, trad&#250;zcase por inconscientes. &#191;A alguien se le ha ocurrido poner a un agricultor o ganadero, a una ganadera o agricultora, al frente de la consejer&#237;a? Yo me ofrezco, por si no hay reservas, en la lista de candidatos.</description>
			<content:encoded><![CDATA[El Honor De Los Camperos.<br><br>Andaluc&#237;a y su campo; el campo de Andaluc&#237;a. Ese campo tan tra&#237;do y tan llevado en el discurso y sin embargo tan olvidado en la pr&#225;ctica pol&#237;tica de nuestros d&#237;as.<br>	La agricultura y la ganader&#237;a, son las actividades humanas que nos da de comer; en un ciclo equilibrado, de producci&#243;n y de consumo. Siempre ha sido as&#237; y lo seguir&#225; siendo. Un concepto econ&#243;mico b&#225;sico, tan b&#225;sico que nuestros pol&#237;ticos parecen haberlo obviado; se trata de la generaci&#243;n de riqueza, de prosperar aumentando nuestra capacidad econ&#243;mica, diversific&#225;ndola.<br>	Un pueblo, una poblaci&#243;n, el ser humano, pueden prescindir de todo o de casi todo, pero del sustento no. &#191;Hay que proteger el campo? Pues s&#237;. La vida nos ense&#241;a que, con lo que nos da de comer no se juega; es m&#225;s, hay que cuidarlo, para que no se acabe &#191;O no?<br>	Es necesario realizar un llamamiento general, al gobierno, a las instituciones, a las autoridades y a las empresas agroalimentarias. Para que tomen conciencia del problema y se dejen de pamplinas sociopol&#237;ticas y mercantiles, que s&#243;lo conducen al empobrecimiento y a la erradicaci&#243;n de los cultivos y de la ganader&#237;a.<br>	El campo, la eterna cenicienta de nuestra econom&#237;a, corre el riesgo de ser ignorado y olvidado. Y ese lujo, aunque estemos en el siglo XXI, todav&#237;a no podemos permit&#237;rnoslo.<br>	Europa nos ha enga&#241;ado, nos ha colocado sus excedentes y encima, nos ha subvencionado hasta pera que no produzcamos. Lo de Europa es por echar las culpas a alguien, porque la verdad es que nos hemos enga&#241;ado nosotros mismos, gasta el punto de cre&#233;rnoslo, bajo la panacea de una macroeconom&#237;a y econom&#237;a global, tan global como in&#250;til. &#191;Alguien me lo puede explicar? En t&#233;rminos sencillos, por favor. En t&#233;rminos, de tengo o no tengo, en macro conceptos no, gracias.<br>	Yo me he criado en el campo. Y les puede asegurar que no hay, un hombre o una mujer de campo, que entienda que se pueda subvencionar (o dar dinero) por no cultivar, por no hacer nada. Y creo que nuestros dirigentes, si alg&#250;n d&#237;a reflexionan, tambi&#233;n lo ver&#225;n as&#237; y se dar&#225;n cuanta, de que los intereses eran otros, espero que no sea demasiado tarde.<br>	Que no se nos olvide, el campo debe y puede tener un buen futuro; para los m&#225;s optimistas, debe ser el mejor de los futuros. Pero hay que dejar bien claro que todos los futuros posibles pasan por la consideraci&#243;n y revalorizaci&#243;n de la actividad campestre y agropecuaria, am&#233;n de la medioambiental.<br>	Tradicionalmente, un sector que permanece poco propenso a los cambios repentinos y alejado de los sobresaltos modales y mercantiles, se consolida d&#237;a a d&#237;a con m&#225;s serenidad y m&#225;s firmeza; con m&#225;s convicci&#243;n de que lo que est&#225;n haciendo, lo hacen bien.<br>	Pero esta opini&#243;n, no pretende quedarse en una cr&#237;tica o lamento. El objetivo es despertar conciencias, buscar y arbitrar soluciones. En Andaluc&#237;a tenemos la tierra, la riqueza; si la dilapidamos, nosotros ser&#237;amos los &#250;nicos responsables. Europa, Espa&#241;a si me apuran, pueden jugar al monopoly, pero nosotros, con el d&#233;ficit tradicional que arrastramos, no estamos para muchas alegr&#237;as.<br>	Modestamente, quisiera apuntar algunas de las l&#237;neas de trabajo. Por si alguien no ha pensado en ellas y ya lo ha hecho, me queda m&#225;s tranquilo.<br>	Construcci&#243;n de infraestructuras y comunicaci&#243;n viales. Modernizaci&#243;n de explotaciones. Ayudas a la movilidad y transporte y a la comercializaci&#243;n.<br>Activaci&#243;n y protecci&#243;n del mercado en origen agr&#237;cola y ganadero.<br>Previsi&#243;n de reservas para el consumo de piensos y pastos. Ampliaci&#243;n de zonas de pastoreo. Intervenci&#243;n y control en las cadenas de distribuci&#243;n: producci&#243;n, venta, consumo. Campa&#241;as de promoci&#243;n de Denominaci&#243;n de Origen. Electrificaci&#243;n de todas las viviendas del campo. Posibilitar captaciones subterr&#225;neas de agua (regulada /controlada) para uso dom&#233;stico, agr&#237;cola y ganadero o en su defecto, conexiones a la redes generales de abastecimiento. Ayudas para mejoras de instalaciones. Financiar estudios tendentes a la mejora de especies.<br>	Las mujeres y hombres del campo andaluz, son lo que son por su trabajo, porque a ellos y a ellas, nadie les ha regalado nada; se lo han ganado con su esfuerzo. Y eso, en la sociedad actual, no todo el mundo puede decirlo.<br>	En la actualidad, los distintos gobiernos est&#225;n demostrando ser osados, trad&#250;zcase por inconscientes. &#191;A alguien se le ha ocurrido poner a un agricultor o ganadero, a una ganadera o agricultora, al frente de la consejer&#237;a? Yo me ofrezco, por si no hay reservas, en la lista de candidatos.<br>]]></content:encoded>
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		</item>
				<item>
			<title>Muerte en la carretera, o el adi&#243;s al viejo Vario</title>
			<link>http://unblogparacadaciudadano.net/lafuentedebarranco/2008/02/24/muerte-en-la-carretera-o-el-adios-al-vie/</link>
			<pubDate>Sun, 24 Feb 2008 16:41:00 +0000</pubDate>
						<category domain="main">General</category>			<guid isPermaLink="false">44092@http://www.cuadernosciudadanos.net</guid>
			<description>Muerte en la carretera, o el adi&#243;s al viejo Vario.Como siempre, ocurre cuando menos te lo esperas, cuando peor te pilla. Los hechos, los acontecimientos, ocurren cuando tienen que ocurrir, como la vida misma: sin previo aviso. Hac&#237;a ya un par de a&#241;os largos, en los que todos no prodig&#225;bamos en comentarios elogiosos: &#194;&#8220;qu&#233; bien est&#225;&#194;&#8221;, &#194;&#8220;&#194;&#8230; como &#233;ste no encuentras otro&#194;&#8221;. Nada parec&#237;a presagiar el inusual y triste final.Juntos hab&#237;amos asistido al alumbramiento de nuestra hija, la segunda; juntos hab&#237;amos conocido el mundo con el primero, el ni&#241;o. Juntos hab&#237;amos acudido a tantos y tantos sitios que se me hac&#237;a raro decir &#194;&#8220;voy a&#194;&#8230;&#194;&#8221; y no acordarme de &#233;l. Indudablemente, ocupaba un sitio importante en nuestras vidas.No hab&#237;a muchos como &#233;l, quiz&#225;s fuese eso lo que le hiciese original y bonito. Nunca parec&#237;a caducado ni desfasado, s&#243;lo sus innumerables ara&#241;azos, cual g&#233;lidas canas, adornaban su verde oliva, denostando el paso de los a&#241;os transcurridos. C&#243;mplice de escapadas y recogimientos, de separaciones y regresos, testigo de ri&#241;as y alegr&#237;as, de incesantes desorientaciones y del inevitable reencuentro. Cumpli&#243; siempre fiel y ruidoso, cansado y gru&#241;&#243;n, indolente a los a&#241;os, digno compa&#241;ero de viaje y estancia: all&#237; estaba, con su silueta alargada, achaparrado y quieto, esper&#225;ndonos.Le ten&#237;amos reservado un final digno, un retiro honroso en el monte: orientado hacia las inmediatas lejan&#237;as, las lomas y horizontes que surcaba. Mirando al mar, como el d&#237;a que apareci&#243; en nuestras vidas. Desde los anocheceres hasta las madrugadas, del campo a la playa, de la lluvia a la niebla, de la tierra al asfalto; han sido unos largos a&#241;os de complicidad, de idas y venidas al calor del hogar, a la sonrisa triste y complacida de los abuelos, de los tr&#225;mites, de las visitas y de las citas. Siempre con un destino puntual y seguro.Sin embargo, un g&#233;lido presagio blanco se cruzar&#237;a en su camino: nunca le hab&#237;a gustado la nieve, era resbaladiza y perd&#237;a adherencia. Estaba claro que no era ese su medio natural; era como si en sus met&#225;licas entra&#241;as se desatara un repentino miedo blanco, terminal y fr&#237;o. &#161;Y mira que hab&#237;amos superado adversidades! Pero como dec&#237;a el sabio anciano: &#194;&#8220;la &#250;ltima no hay quien la libre&#194;&#8221;. Se ir&#237;a atento, honroso y salvaguardando a sus compa&#241;eros de viaje.No pod&#237;a ser menos, morir&#237;a en la carretera; para la que estaba hecho. Un hermano furioso vendr&#237;a por detr&#225;s, interrumpiendo su calmosa espera y frenar&#225; su &#237;mpetu contra su verde figura, aplastando sus formas.Pertenec&#237;a a una familia longeva, los c&#243;rdoba, que dentro de los seat hab&#237;an salido buenos. En un mundo consumista, donde lo que viste es ir a la &#250;ltima y adquirir lo m&#225;s novedoso, yo estaba orgulloso de mi viejo Seat c&#243;rdoba Vario; yo presum&#237;a de coche viejo. Un d&#237;a lo hablaba con mis hijos: &#194;&#8220;el d&#237;a que tenga que cambiar de coche, pensare que algo he hecho mal; que no le he hecho durar los suficiente&#194;&#8221;. No hizo falta que me deshiciera de &#233;l. Un alcance siniestro, en una tarde nevosa del Puerto de la Mora, acabar&#237;a con &#233;l.&#161;Adi&#243;s, viejo Vario! Con nosotros queda tu estela, transitando por los caminos de Andaluc&#237;a.Viejo Vario, &#161;Adi&#243;s!Juan G&#225;mez Cobo(Izn&#225;jar)</description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="padding-right: 5px; float: left; padding-bottom: 5px"><img src="http://unblogparacadaciudadano.net/lafuentedebarranco/media/Image/lafuentedebarranco/44092.jpg" alt="" /></div>Muerte en la carretera, o el adi&oacute;s al viejo Vario.<br /><br />Como siempre, ocurre cuando menos te lo esperas, cuando peor te pilla. Los hechos, los acontecimientos, ocurren cuando tienen que ocurrir, como la vida misma: sin previo aviso. Hac&iacute;a ya un par de a&ntilde;os largos, en los que todos no prodig&aacute;bamos en comentarios elogiosos: &#194;&#8220;qu&eacute; bien est&aacute;&#194;&#8221;, &#194;&#8220;&#194;&#8230; como &eacute;ste no encuentras otro&#194;&#8221;. Nada parec&iacute;a presagiar el inusual y triste final.<br />Juntos hab&iacute;amos asistido al alumbramiento de nuestra hija, la segunda; juntos hab&iacute;amos conocido el mundo con el primero, el ni&ntilde;o. Juntos hab&iacute;amos acudido a tantos y tantos sitios que se me hac&iacute;a raro decir &#194;&#8220;voy a&#194;&#8230;&#194;&#8221; y no acordarme de &eacute;l. Indudablemente, ocupaba un sitio importante en nuestras vidas.<br />No hab&iacute;a muchos como &eacute;l, quiz&aacute;s fuese eso lo que le hiciese original y bonito. Nunca parec&iacute;a caducado ni desfasado, s&oacute;lo sus innumerables ara&ntilde;azos, cual g&eacute;lidas canas, adornaban su verde oliva, denostando el paso de los a&ntilde;os transcurridos. C&oacute;mplice de escapadas y recogimientos, de separaciones y regresos, testigo de ri&ntilde;as y alegr&iacute;as, de incesantes desorientaciones y del inevitable reencuentro. Cumpli&oacute; siempre fiel y ruidoso, cansado y gru&ntilde;&oacute;n, indolente a los a&ntilde;os, digno compa&ntilde;ero de viaje y estancia: all&iacute; estaba, con su silueta alargada, achaparrado y quieto, esper&aacute;ndonos.<br />Le ten&iacute;amos reservado un final digno, un retiro honroso en el monte: orientado hacia las inmediatas lejan&iacute;as, las lomas y horizontes que surcaba. Mirando al mar, como el d&iacute;a que apareci&oacute; en nuestras vidas. Desde los anocheceres hasta las madrugadas, del campo a la playa, de la lluvia a la niebla, de la tierra al asfalto; han sido unos largos a&ntilde;os de complicidad, de idas y venidas al calor del hogar, a la sonrisa triste y complacida de los abuelos, de los tr&aacute;mites, de las visitas y de las citas. Siempre con un destino puntual y seguro.<br />Sin embargo, un g&eacute;lido presagio blanco se cruzar&iacute;a en su camino: nunca le hab&iacute;a gustado la nieve, era resbaladiza y perd&iacute;a adherencia. Estaba claro que no era ese su medio natural; era como si en sus met&aacute;licas entra&ntilde;as se desatara un repentino miedo blanco, terminal y fr&iacute;o. &iexcl;Y mira que hab&iacute;amos superado adversidades! Pero como dec&iacute;a el sabio anciano: &#194;&#8220;la &uacute;ltima no hay quien la libre&#194;&#8221;. Se ir&iacute;a atento, honroso y salvaguardando a sus compa&ntilde;eros de viaje.<br />No pod&iacute;a ser menos, morir&iacute;a en la carretera; para la que estaba hecho. Un hermano furioso vendr&iacute;a por detr&aacute;s, interrumpiendo su calmosa espera y frenar&aacute; su &iacute;mpetu contra su verde figura, aplastando sus formas.<br />Pertenec&iacute;a a una familia longeva, los c&oacute;rdoba, que dentro de los seat hab&iacute;an salido buenos. En un mundo consumista, donde lo que viste es ir a la &uacute;ltima y adquirir lo m&aacute;s novedoso, yo estaba orgulloso de mi viejo Seat c&oacute;rdoba Vario; yo presum&iacute;a de coche viejo. Un d&iacute;a lo hablaba con mis hijos: &#194;&#8220;el d&iacute;a que tenga que cambiar de coche, pensare que algo he hecho mal; que no le he hecho durar los suficiente&#194;&#8221;. No hizo falta que me deshiciera de &eacute;l. Un alcance siniestro, en una tarde nevosa del Puerto de la Mora, acabar&iacute;a con &eacute;l.<br />&iexcl;Adi&oacute;s, viejo Vario! Con nosotros queda tu estela, transitando por los caminos de Andaluc&iacute;a.<br />Viejo Vario, &iexcl;Adi&oacute;s!<br />Juan G&aacute;mez Cobo(Izn&aacute;jar)]]></content:encoded>
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		</item>
				<item>
			<title>Siorillo del Algarrobo; o el adi&#243;s de los que no cuentan</title>
			<link>http://unblogparacadaciudadano.net/lafuentedebarranco/2007/10/28/siorillo-del-algarrobo-o-eladios-de-los-/</link>
			<pubDate>Sun, 28 Oct 2007 18:43:11 +0000</pubDate>
						<category domain="main">General</category>			<guid isPermaLink="false">34954@http://www.cuadernosciudadanos.net</guid>
			<description>Siorillo del Algarrobo; o el adi&#243;s de los que no cuentan.Se nos fue Siorillo del Algarrobo. Todos sabemos que el hecho de que alguien abandone este mundo no es ninguna novedad, menos si lo hace a la honorable edad de 85 a&#241;os. Sin embargo, el suceso cobra significado cuando caemos en la cuenta de que no era tan an&#243;nimo y de que, hace ya tres a&#241;os, el que suscribe, denunciaba en un art&#237;culo enviado a este peri&#243;dico (&#194;&#8220;Cuando el tiempo no hizo justicia&#194;&#8221;)el abandono y la condena al olvido en el que se ten&#237;a a un grupo de vecinos de los Diseminados de Cierzos y Cabreras de Izn&#225;jar, en la zona colindante con Granada.Aquellas gentes, y Siorillo era uno de ellos, hab&#237;an luchado hasta lo imposible por salir adelante en un territorio hostil, abrupto y escarpado: all&#237; hab&#237;an nacido, crecido y criado a sus hijos. En aquellas tierras hab&#237;an labrado su futuro(un futuro en el que ni la luz el&#233;ctrica, ni el agua corriente, ni el tel&#233;fono ten&#237;an cabida) y dedicado su vida al campo y al pueblo, al pueblo que les acog&#237;a en su t&#233;rmino municipal, Izn&#225;jar. Con el paso del tiempo y la aparici&#243;n de nuevas prioridades para los gobernantes en el motor de vida del pueblo, &#233;ste les dar&#237;a la espalda. No eran sus habitantes los que olvidaban, sino las estructura pol&#237;ticas y los que las manejan los que le pondr&#237;an la etiqueta de &#194;&#8220;los que no cuentan&#194;&#8221;; olvidando que la ciudadan&#237;a tambi&#233;n llega hasta el campo, por aislado o inaccesible que se encuentre.Ahora ya estamos en el uno menos, uno que se va sin conocer la luz el&#233;ctrica, sin saber qu&#233; era eso del PER porque &#233;l mientras tuviera brazos siempre podr&#237;a arar, escardar o irse a trabajar en los t&#250;neles de los Pirineos o a la vendimia francesa... el futuro le pill&#243; demasiado solo y demasiado viejo para pedir; ya sus hijos hab&#237;an tenido que emigrar, ya le tocaba el turno a otros. Queda todav&#237;a otro matrimonio octogenario, que quiz&#225;s tambi&#233;n se vayan sin luz y sin agua; de momento no tienen ni tel&#233;fono ni auxilio social ninguno; claro que ellos, acostumbrados a vivir con poco, no lo echan de menos. Son analfabetos y no saben que en la sociedad actual las ayudas hay que pedirlas (ellos nunca han pedido nada). Eso s&#237;, saben que est&#225;n solos, pero ignoran que se les olvida.Bajo estas l&#237;neas hay tristeza; tristeza, dolor y rabia porque la sociedad, o mejor dicho la administraci&#243;n, se deshumaniza y se aleja del valor &#237;ntimo y vital de velar por el bienestar de los suyos. Los gobernantes &#194;&#8211;desde los ediles municipales hasta el gobierno del pa&#237;s- viven preocupados por el turismo y por la demagogia de los n&#250;meros: pretenden vivir el presente, hipotecando su futuro y olvid&#225;ndose del pasado. Siorillo, como otros, nacido criado y muerto en las Cabreras, donde sus familias llegaron hace ya casi cien a&#241;os, no han podido ver recompensado su pasado. Un pasado lleno de caminos y de idas y venidas de los hombres del campo al pueblo, recorriendo las Cabreras para bajar al pueblo: a moler, a herrar, a comprar o a cobrar en los &#250;ltimos tiempos. Son las personas que han visto c&#243;mo sus hijos ten&#237;an que emigrar y marcharse a buscarse un porvenir fuera y que ahora, que las cosas pod&#237;an ir mejor, se encuentran con que ya no son nadie: ni para los suyos que est&#225;n lejos, ni para el pueblo porque ya no sirven.Siorillo se fue, sin ver acabado el proyecto de instalaci&#243;n el&#233;ctrica que hab&#237;an iniciado los vecinos, esperemos que no le sigan ninguno m&#225;s...Desde aqu&#237;, a modo de homenaje, quiero darle las gracias y dedicarle la siguiente reflexi&#243;n: &#194;&#8220;Hoy vivimos as&#237;, porque existi&#243; un ayer, que construyeron unos pocos... que no se nos olvide&#194;&#8221;. Gracias Siorillo, como hijo y como hombre.Juan G&#225;mez Cobo (AVV &#34;La Fuente de Barranco&#34;)</description>
			<content:encoded><![CDATA[Siorillo del Algarrobo; o el adi&oacute;s de los que no cuentan.<br /><br />Se nos fue Siorillo del Algarrobo. Todos sabemos que el hecho de que alguien abandone este mundo no es ninguna novedad, menos si lo hace a la honorable edad de 85 a&ntilde;os. Sin embargo, el suceso cobra significado cuando caemos en la cuenta de que no era tan an&oacute;nimo y de que, hace ya tres a&ntilde;os, el que suscribe, denunciaba en un art&iacute;culo enviado a este peri&oacute;dico (&#194;&#8220;Cuando el tiempo no hizo justicia&#194;&#8221;)el abandono y la condena al olvido en el que se ten&iacute;a a un grupo de vecinos de los Diseminados de Cierzos y Cabreras de Izn&aacute;jar, en la zona colindante con Granada.<br />Aquellas gentes, y Siorillo era uno de ellos, hab&iacute;an luchado hasta lo imposible por salir adelante en un territorio hostil, abrupto y escarpado: all&iacute; hab&iacute;an nacido, crecido y criado a sus hijos. En aquellas tierras hab&iacute;an labrado su futuro(un futuro en el que ni la luz el&eacute;ctrica, ni el agua corriente, ni el tel&eacute;fono ten&iacute;an cabida) y dedicado su vida al campo y al pueblo, al pueblo que les acog&iacute;a en su t&eacute;rmino municipal, Izn&aacute;jar. Con el paso del tiempo y la aparici&oacute;n de nuevas prioridades para los gobernantes en el motor de vida del pueblo, &eacute;ste les dar&iacute;a la espalda. No eran sus habitantes los que olvidaban, sino las estructura pol&iacute;ticas y los que las manejan los que le pondr&iacute;an la etiqueta de &#194;&#8220;los que no cuentan&#194;&#8221;; olvidando que la ciudadan&iacute;a tambi&eacute;n llega hasta el campo, por aislado o inaccesible que se encuentre.<br />Ahora ya estamos en el uno menos, uno que se va sin conocer la luz el&eacute;ctrica, sin saber qu&eacute; era eso del PER porque &eacute;l mientras tuviera brazos siempre podr&iacute;a arar, escardar o irse a trabajar en los t&uacute;neles de los Pirineos o a la vendimia francesa... el futuro le pill&oacute; demasiado solo y demasiado viejo para pedir; ya sus hijos hab&iacute;an tenido que emigrar, ya le tocaba el turno a otros. Queda todav&iacute;a otro matrimonio octogenario, que quiz&aacute;s tambi&eacute;n se vayan sin luz y sin agua; de momento no tienen ni tel&eacute;fono ni auxilio social ninguno; claro que ellos, acostumbrados a vivir con poco, no lo echan de menos. Son analfabetos y no saben que en la sociedad actual las ayudas hay que pedirlas (ellos nunca han pedido nada). Eso s&iacute;, saben que est&aacute;n solos, pero ignoran que se les olvida.<br />Bajo estas l&iacute;neas hay tristeza; tristeza, dolor y rabia porque la sociedad, o mejor dicho la administraci&oacute;n, se deshumaniza y se aleja del valor &iacute;ntimo y vital de velar por el bienestar de los suyos. Los gobernantes &#194;&#8211;desde los ediles municipales hasta el gobierno del pa&iacute;s- viven preocupados por el turismo y por la demagogia de los n&uacute;meros: pretenden vivir el presente, hipotecando su futuro y olvid&aacute;ndose del pasado. Siorillo, como otros, nacido criado y muerto en las Cabreras, donde sus familias llegaron hace ya casi cien a&ntilde;os, no han podido ver recompensado su pasado. Un pasado lleno de caminos y de idas y venidas de los hombres del campo al pueblo, recorriendo las Cabreras para bajar al pueblo: a moler, a herrar, a comprar o a cobrar en los &uacute;ltimos tiempos. Son las personas que han visto c&oacute;mo sus hijos ten&iacute;an que emigrar y marcharse a buscarse un porvenir fuera y que ahora, que las cosas pod&iacute;an ir mejor, se encuentran con que ya no son nadie: ni para los suyos que est&aacute;n lejos, ni para el pueblo porque ya no sirven.<br />Siorillo se fue, sin ver acabado el proyecto de instalaci&oacute;n el&eacute;ctrica que hab&iacute;an iniciado los vecinos, esperemos que no le sigan ninguno m&aacute;s...<br />Desde aqu&iacute;, a modo de homenaje, quiero darle las gracias y dedicarle la siguiente reflexi&oacute;n: &#194;&#8220;Hoy vivimos as&iacute;, porque existi&oacute; un ayer, que construyeron unos pocos... que no se nos olvide&#194;&#8221;. Gracias Siorillo, como hijo y como hombre.<br />Juan G&aacute;mez Cobo (AVV &quot;La Fuente de Barranco&quot;)]]></content:encoded>
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			<title>A-333: Verg&#252;enza en la Sub&#233;tica</title>
			<link>http://unblogparacadaciudadano.net/lafuentedebarranco/2007/07/28/a-333-verguenza-en-la-subetica/</link>
			<pubDate>Sat, 28 Jul 2007 17:24:37 +0000</pubDate>
						<category domain="main">General</category>			<guid isPermaLink="false">28177@http://www.cuadernosciudadanos.net</guid>
			<description>"A-333: Verg&#252;enza En La Subb&#233;tica.Hay lugares a los que es dif&#237;cil llegar; existen lugares en los que el inter&#233;s mayoritario, es que no se llegue nunca. Y aunque alguien piense que &#233;ste puede no ser el caso, s&#237; lo es en cuanto al resultado; lo que nos deja, m&#225;s o menos, en el mismo sitio.	La A-333, carretera auton&#243;mica ella, conecta Archidona, en la provincia de M&#225;laga, con Alcaudete, en la provincia de Ja&#233;n. En su recorrido, siguiendo siempre direcci&#243;n Sureste, atraviesa la comarca de la Subb&#233;tica Cordobesa en el punto m&#225;s Sur, tanto de la provincia como de la comarca.	Hace ya algo m&#225;s de ocho a&#241;os que el tramo Salinas-Izn&#225;jar est&#225; perfectamente acondicionado; incluso reasfaltado en un reciente plan de mejora (an&#243;tese que el tramo discurre en su mayor&#237;a por la provincia de M&#225;laga, Ruta del Olivar). Es a partir de Izn&#225;jar, sentido NE, en su recorrido por El Higueral y Las Lagunillas hasta conectar con Priego de C&#243;rdoba, el que presenta un estado p&#233;simo; llegando a ser peligroso, casi intransitable, por algunas zonas; &#233;ste es el tramo que pretende denunciar el presente escrito. El que suscribe desconoce el estado del tramo restante, Priego-Alcaudete, pero considero que si est&#225; en malas condiciones la denuncia tambi&#233;n tiene vigencia y si, por el contrario, el tramo restante est&#225; arreglado, como me temo, entonces el escrito, cobra mayor validez, si cabe.El tramo central anteriormente se&#241;alado: Izn&#225;jar-El Higueral-Las Lagunillas-Priego, sigue como hace veinticinco a&#241;os; intocable o intocado, no lo s&#233;. L&#243;gicamente, con el paso de los a&#241;os, el abandono y el desgaste, por el incremento del tr&#225;fico, han ido en aumento. Los baches, la p&#233;rdida de asfalto, los badenes y la grava suelta, la falta de arc&#233;n, las grietas, las curvas, los estrechamientos... &#191;Cu&#225;nto tiempo, desgaste y dinero cuesta a los trabajadores y vecinos de estos n&#250;cleos?&#191;A nadie le importa? Quiero suponer que Diputaci&#243;n no es consciente de la postergaci&#243;n y el cercenamiento del posible desarrollo que ocasiona a estos poblados. De igual forma, quiero suponer que no se queda callada a favor de otros. Y que lo que ocurre es que el imparable avance de la Junta en Sevilla no ha llegado todav&#237;a a la Subb&#233;tica, o mejor dicho, no ha llegado a algunos sitios de la Subb&#233;tica. Y como siempre, el desarrollo, en su concepci&#243;n tecnocr&#225;tica y centralista, s&#243;lo alcanza a los territorios cabecera y por ende, tradicionalmente dominantes. 	Es de suponer, bajo planteamientos imparciales de racionalidad, que la hegemon&#237;a empresarial (y he dicho empresarial, que no tanto econ&#243;mica) de Pueblos como Lucena, Cabra o Priego, exija una comunicaci&#243;n decente por carretera; es una exigencia o premisa b&#225;sica. Ahora bien, &#191;para los m&#225;s peque&#241;os no existe la misma premisa? Pues triste favor se les otorga, bien sea en aras a poder comercializar y distribuir sus productos, bien sea para el mero hecho de acudir a sus .lugares de trabajo o de ofrecer destinos de turismo rural.	Ahora ya s&#237; estoy imaginando. Y al igual que otras zonas de nuestra geograf&#237;a andaluza, el secreto pol&#237;tico del desarrollo consiste en espolvorear a los cuatro vientos que se ha hecho... (aquello que no ha hecho sino comenzar) y que probablemente no se termine nunca. Ah&#237; est&#225; la clave: el desarrollo como limosna, por entregas; as&#237; siempre podemos seguir prometiendo.	Claro que de aislamiento y postergaci&#243;n, de obstracismo e incomunicaci&#243;n, como injusto legado hist&#243;rico en los territorios andaluces, el que subscribe sabe mucho. Nacido en la Subb&#233;tica all&#225; por los a&#241;os sesenta, en una zona de diseminados en lo m&#225;s sur, donde se unen C&#243;rdoba y Granada. Creci&#243; sin luz el&#233;ctrica, sin agua potable y sin transporte y sin escuela. Pero lo triste no es el entonces, porque en el ahora, cuatro d&#233;cadas despu&#233;s, ya en el s.XXI, la zona sigue igual: apenas cruzada por una descuidada carretera (no es la A-333), sumida en el llanto de los olvidados... &#191;Es para sentir verg&#252;enza, o No?Juan G&#225;mez CoboAVV &#8220;La Fuente de Barranco&#8221;.- Izn&#225;jar .</description>
			<content:encoded><![CDATA["A-333: Verg&#252;enza En La Subb&#233;tica.<br><br>Hay lugares a los que es dif&#237;cil llegar; existen lugares en los que el inter&#233;s mayoritario, es que no se llegue nunca. Y aunque alguien piense que &#233;ste puede no ser el caso, s&#237; lo es en cuanto al resultado; lo que nos deja, m&#225;s o menos, en el mismo sitio.<br>	La A-333, carretera auton&#243;mica ella, conecta Archidona, en la provincia de M&#225;laga, con Alcaudete, en la provincia de Ja&#233;n. En su recorrido, siguiendo siempre direcci&#243;n Sureste, atraviesa la comarca de la Subb&#233;tica Cordobesa en el punto m&#225;s Sur, tanto de la provincia como de la comarca.<br>	Hace ya algo m&#225;s de ocho a&#241;os que el tramo Salinas-Izn&#225;jar est&#225; perfectamente acondicionado; incluso reasfaltado en un reciente plan de mejora (an&#243;tese que el tramo discurre en su mayor&#237;a por la provincia de M&#225;laga, Ruta del Olivar). Es a partir de Izn&#225;jar, sentido NE, en su recorrido por El Higueral y Las Lagunillas hasta conectar con Priego de C&#243;rdoba, el que presenta un estado p&#233;simo; llegando a ser peligroso, casi intransitable, por algunas zonas; &#233;ste es el tramo que pretende denunciar el presente escrito. El que suscribe desconoce el estado del tramo restante, Priego-Alcaudete, pero considero que si est&#225; en malas condiciones la denuncia tambi&#233;n tiene vigencia y si, por el contrario, el tramo restante est&#225; arreglado, como me temo, entonces el escrito, cobra mayor validez, si cabe.<br>El tramo central anteriormente se&#241;alado: Izn&#225;jar-El Higueral-Las Lagunillas-Priego, sigue como hace veinticinco a&#241;os; intocable o intocado, no lo s&#233;. L&#243;gicamente, con el paso de los a&#241;os, el abandono y el desgaste, por el incremento del tr&#225;fico, han ido en aumento. Los baches, la p&#233;rdida de asfalto, los badenes y la grava suelta, la falta de arc&#233;n, las grietas, las curvas, los estrechamientos... &#191;Cu&#225;nto tiempo, desgaste y dinero cuesta a los trabajadores y vecinos de estos n&#250;cleos?<br>&#191;A nadie le importa? Quiero suponer que Diputaci&#243;n no es consciente de la postergaci&#243;n y el cercenamiento del posible desarrollo que ocasiona a estos poblados. De igual forma, quiero suponer que no se queda callada a favor de otros. Y que lo que ocurre es que el imparable avance de la Junta en Sevilla no ha llegado todav&#237;a a la Subb&#233;tica, o mejor dicho, no ha llegado a algunos sitios de la Subb&#233;tica. Y como siempre, el desarrollo, en su concepci&#243;n tecnocr&#225;tica y centralista, s&#243;lo alcanza a los territorios cabecera y por ende, tradicionalmente dominantes. <br>	Es de suponer, bajo planteamientos imparciales de racionalidad, que la hegemon&#237;a empresarial (y he dicho empresarial, que no tanto econ&#243;mica) de Pueblos como Lucena, Cabra o Priego, exija una comunicaci&#243;n decente por carretera; es una exigencia o premisa b&#225;sica. Ahora bien, &#191;para los m&#225;s peque&#241;os no existe la misma premisa? Pues triste favor se les otorga, bien sea en aras a poder comercializar y distribuir sus productos, bien sea para el mero hecho de acudir a sus .lugares de trabajo o de ofrecer destinos de turismo rural.<br>	Ahora ya s&#237; estoy imaginando. Y al igual que otras zonas de nuestra geograf&#237;a andaluza, el secreto pol&#237;tico del desarrollo consiste en espolvorear a los cuatro vientos que se ha hecho... (aquello que no ha hecho sino comenzar) y que probablemente no se termine nunca. Ah&#237; est&#225; la clave: el desarrollo como limosna, por entregas; as&#237; siempre podemos seguir prometiendo.<br>	Claro que de aislamiento y postergaci&#243;n, de obstracismo e incomunicaci&#243;n, como injusto legado hist&#243;rico en los territorios andaluces, el que subscribe sabe mucho. Nacido en la Subb&#233;tica all&#225; por los a&#241;os sesenta, en una zona de diseminados en lo m&#225;s sur, donde se unen C&#243;rdoba y Granada. Creci&#243; sin luz el&#233;ctrica, sin agua potable y sin transporte y sin escuela. Pero lo triste no es el entonces, porque en el ahora, cuatro d&#233;cadas despu&#233;s, ya en el s.XXI, la zona sigue igual: apenas cruzada por una descuidada carretera (no es la A-333), sumida en el llanto de los olvidados... &#191;Es para sentir verg&#252;enza, o No?<br><br>Juan G&#225;mez Cobo<br>AVV &#8220;La Fuente de Barranco&#8221;.- Izn&#225;jar .<br>]]></content:encoded>
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			<title>Cuando el tiempo no hizo justicia</title>
			<link>http://unblogparacadaciudadano.net/lafuentedebarranco/2006/11/18/cuando-el-tiempo-no-hizo-justicia/</link>
			<pubDate>Sat, 18 Nov 2006 15:04:40 +0000</pubDate>
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			<description>&#8220;Cuando el tiempo no hizo justicia...&#8221;Quiz&#225;s no haga tanto tiempo, ni el lugar sea tan lejano, ni el cuento tan inventado, ni el final tan feliz; quiz&#225;s sea que la historia va de la vida misma; de lo crudas, reales e injustas que puedan resultar las decisiones de las personas, de los cargos o de las administraciones y del determinismo condicionante al que se condena a esas otras muchas personas que no suenan, que no reclaman y que, por tanto, no cuentan	Izn&#225;jar es el &#250;ltimo municipio al sur de nuestra provincia, en las estribaciones de la subb&#233;tica cordobesa, en pleno Valle del Genil. En el coraz&#243;n de Andaluc&#237;a. Un pueblo altivo, que trabaja por su futuro; orgulloso de su historia, de su pantano y de sus gentes, de las del pueblo y de las del campo.	Entre sus diversos caser&#237;os diseminados por todo el municipio, una zona m&#225;s monta&#241;osa, m&#225;s inaccesible, m&#225;s lejana: Cierzos y Cabreras. Dentro de &#233;stas, las Cabreras Altas, con sus casas que arrancan desde tiempo inmemorial y que responden al honorable nombre de cortijos: el del algarrobo, el de barranco, el del Cerro, el de tembleque... Muchas son las historias de tr&#225;nsito, del que se va y del que se queda, de tiempos pasados que no por ello fueron mejores.El terreno es empinado, de apariencia desgastada pero terriblemente vertical; los lugare&#241;os dicen que all&#237; no se tienen ni las &#225;guilas. Ese &#8220;tenerse&#8221;, como sin&#243;nimo de sujetarse o mantenerse en pie, es el que define el car&#225;cter de sus gentes, gente que se agarra al aire para poder sobrevivir y seguir adelante; labrando y cultivando la tierra en los pechos (pendientes o laderas), todo vale y a todo se le saca provecho. Esa mentalidad, criada, amasada y cuajada en la tierra, es la que les hace seguir luchando d&#237;a a d&#237;a, sin pensar en el abandono y es la que ha hecho de esta zona un s&#237;mbolo de persistencia, de dureza, a la vez que de aislamiento.En los &#250;ltimos cincuenta a&#241;os nuestro mundo, nuestra naci&#243;n y nuestra tierra &#8211;de la m&#225;s lejana a la que pisamos- ha tenido muchos avances y transformaciones. En general, hemos mejorado nuestra calidad de vida, vivimos y trabajamos m&#225;s c&#243;modamente, con menor esfuerzo y mejores resultados, tenemos m&#225;s y lo conseguimos m&#225;s f&#225;cilmente. Esto que parece una premisa m&#225;s o menos cierta en Andaluc&#237;a no se cumple con esta comarca al Este de Izn&#225;jar, lim&#237;trofe con Granada; cuando se habla de segunda modernizaci&#243;n, aqu&#237; no ha llegado todav&#237;a la primera. Parece que estuvi&#233;ramos condenados a ser siempre los &#250;ltimos en tocarnos, si es que nos toca.Hace tiempo, cuando se constru&#237;an carriles vecinales, los nuestros fueron los &#250;ltimos y, cuando estos carriles se convirtieron en carreteras, tambi&#233;n fuimos los &#250;ltimos. Cuando a diversas comarcas del &#225;mbito rural de Izn&#225;jar se les dio suministro de agua potable, corriente el&#233;ctrica, tel&#233;fono, transporte escolar, etc. A nosotros, en las Cabreras altas, NADA. Han ido transcurriendo los a&#241;os y muchos han tenido que tirar de nuestros padres e hijos para otros lugares porque en esas condiciones no se puede vivir.Sin embargo, y como siempre, hay otros que siguen. Ellos, con sus mulos y sus cabras, con sus perros y sus pagas, han guardado eterna fidelidad al pueblo que les vio nacer, a su pueblo, a Izn&#225;jar; all&#237; enterraron a sus muertos y all&#237; ser&#225;n enterrados ellos; en &#233;l siguen teniendo su m&#233;dico de cabecera, siguen cobrando su pensi&#243;n, siguen, siguen y siguen... Han dado todo por el pueblo, desde moler el trigo en la tahona y comprar el pan (el mejor), hasta herrar las bestias, comprar a plazos, alumbrar a su Virgen de la Piedad, comprar tintes para el pelo y tomarse unos vinos en la Venta... siguen esperando que el pueblo les devuelva algo de todo lo mucho que ellos dieron.Han visto crecer a su hijos, sin colegio, pegados a la azada y embrutecidos, pero eso s&#237;, muy hombres y muy mujeres; capaces de ganarse el sustento. Algunos emigraron, Catalu&#241;a, Pa&#237;s Vasco, Baleares, Valencia, Marbella... media geograf&#237;a espa&#241;ola est&#225; sembrada por Hijos de las Cabreras. Hoy vuelven, y vuelven para pedir justicia, la justicia que se les neg&#243; cuando eran ni&#241;os y j&#243;venes: esa justicia que consisten en exigir que te traten como a los dem&#225;s.J&#243;venes y mayores quieren que hoy sus casas, adem&#225;s de piedra, cal, barro, paja y teja tengan agua y luz, que la lucha de tantos a&#241;os valga la pena y les gratifique al final de sus d&#237;as. Ser&#237;a una forma digna de agradecerles su dedicaci&#243;n al pueblo durante d&#233;cadas y d&#233;cadas.Suponiendo que el tiempo pudiera imponer objetividad, &#191;a qui&#233;n o quienes podemos culpar? A nadie y a todos, al ayuntamiento, a la diputaci&#243;n... &#161;qu&#233; m&#225;s da!&#191;Va siendo hora de que se haga algo? La situaci&#243;n de las Cabreras Altas es envidiable para alojamientos rurales, para senderismo, para deportes, para rutas a caballo y para seguir manteniendo la producci&#243;n agr&#237;cola de una forma sostenible, sin la despoblaci&#243;n a la que se nos ha sometido hasta ahora; eso s&#237;, exige de una vez por todas que la administraci&#243;n se pringue y deje de olvidarse de nosotros, que el ayuntamiento negocie con las entidades vecinas y nos proporcione agua y luz el&#233;ctrica &#191;Es mucho pedir?Los vecinos que vivimos all&#237; no podemos acometer ambos proyectos, suponen un coste lejos de nuestro alcance, pero con buena voluntad (esa buena voluntad pol&#237;tica y social a la que tanto se acude en el discurso) quiz&#225;s s&#237; podamos. Lo hemos dado casi todo, pero podemos seguir aportando algo m&#225;s por el desarrollo y el futuro de nuestro pueblo; solo hay un problema, y es que solos no podemos, hace falta que nos echen una mano.Esperemos que el tiempo, o las personas, esta vez s&#237; hagan justicia y que el cuento, con un final m&#225;s o menos feliz, se acabe.Juan G&#225;mez CoboAVV &#8220;La Fuente de Barranco&#8221;&#8221;. Los Cierzos y Cabreras (Izn&#225;jar)</description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style='float: left;padding-right: 5px; padding-bottom: 5px;'><img src='http://unblogparacadaciudadano.net/lafuentedebarranco/media/Image/lafuentedebarranco/8379.jpg'></div>&#8220;Cuando el tiempo no hizo justicia...&#8221;<br>Quiz&#225;s no haga tanto tiempo, ni el lugar sea tan lejano, ni el cuento tan inventado, ni el final tan feliz; quiz&#225;s sea que la historia va de la vida misma; de lo crudas, reales e injustas que puedan resultar las decisiones de las personas, de los cargos o de las administraciones y del determinismo condicionante al que se condena a esas otras muchas personas que no suenan, que no reclaman y que, por tanto, no cuentan<br>	Izn&#225;jar es el &#250;ltimo municipio al sur de nuestra provincia, en las estribaciones de la subb&#233;tica cordobesa, en pleno Valle del Genil. En el coraz&#243;n de Andaluc&#237;a. Un pueblo altivo, que trabaja por su futuro; orgulloso de su historia, de su pantano y de sus gentes, de las del pueblo y de las del campo.<br>	Entre sus diversos caser&#237;os diseminados por todo el municipio, una zona m&#225;s monta&#241;osa, m&#225;s inaccesible, m&#225;s lejana: Cierzos y Cabreras. Dentro de &#233;stas, las Cabreras Altas, con sus casas que arrancan desde tiempo inmemorial y que responden al honorable nombre de cortijos: el del algarrobo, el de barranco, el del Cerro, el de tembleque... Muchas son las historias de tr&#225;nsito, del que se va y del que se queda, de tiempos pasados que no por ello fueron mejores.<br>El terreno es empinado, de apariencia desgastada pero terriblemente vertical; los lugare&#241;os dicen que all&#237; no se tienen ni las &#225;guilas. Ese &#8220;tenerse&#8221;, como sin&#243;nimo de sujetarse o mantenerse en pie, es el que define el car&#225;cter de sus gentes, gente que se agarra al aire para poder sobrevivir y seguir adelante; labrando y cultivando la tierra en los pechos (pendientes o laderas), todo vale y a todo se le saca provecho. Esa mentalidad, criada, amasada y cuajada en la tierra, es la que les hace seguir luchando d&#237;a a d&#237;a, sin pensar en el abandono y es la que ha hecho de esta zona un s&#237;mbolo de persistencia, de dureza, a la vez que de aislamiento.<br>En los &#250;ltimos cincuenta a&#241;os nuestro mundo, nuestra naci&#243;n y nuestra tierra &#8211;de la m&#225;s lejana a la que pisamos- ha tenido muchos avances y transformaciones. En general, hemos mejorado nuestra calidad de vida, vivimos y trabajamos m&#225;s c&#243;modamente, con menor esfuerzo y mejores resultados, tenemos m&#225;s y lo conseguimos m&#225;s f&#225;cilmente. Esto que parece una premisa m&#225;s o menos cierta en Andaluc&#237;a no se cumple con esta comarca al Este de Izn&#225;jar, lim&#237;trofe con Granada; cuando se habla de segunda modernizaci&#243;n, aqu&#237; no ha llegado todav&#237;a la primera. Parece que estuvi&#233;ramos condenados a ser siempre los &#250;ltimos en tocarnos, si es que nos toca.<br>Hace tiempo, cuando se constru&#237;an carriles vecinales, los nuestros fueron los &#250;ltimos y, cuando estos carriles se convirtieron en carreteras, tambi&#233;n fuimos los &#250;ltimos. Cuando a diversas comarcas del &#225;mbito rural de Izn&#225;jar se les dio suministro de agua potable, corriente el&#233;ctrica, tel&#233;fono, transporte escolar, etc. A nosotros, en las Cabreras altas, NADA. Han ido transcurriendo los a&#241;os y muchos han tenido que tirar de nuestros padres e hijos para otros lugares porque en esas condiciones no se puede vivir.<br>Sin embargo, y como siempre, hay otros que siguen. Ellos, con sus mulos y sus cabras, con sus perros y sus pagas, han guardado eterna fidelidad al pueblo que les vio nacer, a su pueblo, a Izn&#225;jar; all&#237; enterraron a sus muertos y all&#237; ser&#225;n enterrados ellos; en &#233;l siguen teniendo su m&#233;dico de cabecera, siguen cobrando su pensi&#243;n, siguen, siguen y siguen... Han dado todo por el pueblo, desde moler el trigo en la tahona y comprar el pan (el mejor), hasta herrar las bestias, comprar a plazos, alumbrar a su Virgen de la Piedad, comprar tintes para el pelo y tomarse unos vinos en la Venta... siguen esperando que el pueblo les devuelva algo de todo lo mucho que ellos dieron.<br>Han visto crecer a su hijos, sin colegio, pegados a la azada y embrutecidos, pero eso s&#237;, muy hombres y muy mujeres; capaces de ganarse el sustento. Algunos emigraron, Catalu&#241;a, Pa&#237;s Vasco, Baleares, Valencia, Marbella... media geograf&#237;a espa&#241;ola est&#225; sembrada por Hijos de las Cabreras. Hoy vuelven, y vuelven para pedir justicia, la justicia que se les neg&#243; cuando eran ni&#241;os y j&#243;venes: esa justicia que consisten en exigir que te traten como a los dem&#225;s.<br>J&#243;venes y mayores quieren que hoy sus casas, adem&#225;s de piedra, cal, barro, paja y teja tengan agua y luz, que la lucha de tantos a&#241;os valga la pena y les gratifique al final de sus d&#237;as. Ser&#237;a una forma digna de agradecerles su dedicaci&#243;n al pueblo durante d&#233;cadas y d&#233;cadas.<br>Suponiendo que el tiempo pudiera imponer objetividad, &#191;a qui&#233;n o quienes podemos culpar? A nadie y a todos, al ayuntamiento, a la diputaci&#243;n... &#161;qu&#233; m&#225;s da!<br>&#191;Va siendo hora de que se haga algo? La situaci&#243;n de las Cabreras Altas es envidiable para alojamientos rurales, para senderismo, para deportes, para rutas a caballo y para seguir manteniendo la producci&#243;n agr&#237;cola de una forma sostenible, sin la despoblaci&#243;n a la que se nos ha sometido hasta ahora; eso s&#237;, exige de una vez por todas que la administraci&#243;n se pringue y deje de olvidarse de nosotros, que el ayuntamiento negocie con las entidades vecinas y nos proporcione agua y luz el&#233;ctrica &#191;Es mucho pedir?<br>Los vecinos que vivimos all&#237; no podemos acometer ambos proyectos, suponen un coste lejos de nuestro alcance, pero con buena voluntad (esa buena voluntad pol&#237;tica y social a la que tanto se acude en el discurso) quiz&#225;s s&#237; podamos. Lo hemos dado casi todo, pero podemos seguir aportando algo m&#225;s por el desarrollo y el futuro de nuestro pueblo; solo hay un problema, y es que solos no podemos, hace falta que nos echen una mano.<br>Esperemos que el tiempo, o las personas, esta vez s&#237; hagan justicia y que el cuento, con un final m&#225;s o menos feliz, se acabe.<br><br>Juan G&#225;mez Cobo<br>AVV &#8220;La Fuente de Barranco&#8221;&#8221;. Los Cierzos y Cabreras (Izn&#225;jar)<br><br>]]></content:encoded>
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